El Gobierno nacional reanudará este viernes la discusión salarial con los trabajadores de la Administración Pública Nacional, en un nuevo capítulo de una negociación que se presenta tensa por la distancia entre las demandas gremiales y la política de contención del gasto que impulsa la gestión de Javier Milei.
La reunión fue convocada para las 14 en la sede de la Secretaría de Trabajo, ubicada en la calle 25 de Mayo 633 de la Ciudad de Buenos Aires, y marcará la reapertura formal de la paritaria estatal tras el cuarto intermedio dispuesto en diciembre de 2025.
A la mesa de negociación fueron citados los dos sindicatos que concentran a la mayor parte del personal del Estado nacional: la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), encabezada por Andrés Rodríguez, y la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), liderada por Rodolfo Aguiar.
La discusión salarial había quedado en suspenso a fines del año pasado debido a la amplia distancia entre las propuestas oficiales y los reclamos sindicales, en un contexto marcado por el ajuste fiscal impulsado por la Casa Rosada y el impacto que, según los gremios, tuvo sobre el poder adquisitivo de los trabajadores públicos.
Desde ATE adelantaron que llegarán al encuentro con un planteo de fuerte recomposición salarial. El sindicato reclama un aumento del orden del 45% para recuperar ingresos y, además, exige el pago de una suma fija extraordinaria de 4.000.000 de pesos por única vez como compensación por la pérdida acumulada.
“El deterioro salarial en el sector público es muy fuerte. En los últimos dos años se destruyó el poder adquisitivo de los estatales”, sostuvo Aguiar, quien además responsabilizó al Gobierno nacional por la situación económica que atraviesan los trabajadores del Estado.
El gremio también advirtió que la administración de Milei fue una de las que más recortes aplicó sobre el empleo público, lo que profundizó el conflicto con los sindicatos del sector.
En paralelo, desde el Gobierno sostienen que la política salarial forma parte de la estrategia general de ordenamiento de las cuentas públicas. En ese marco, la Casa Rosada viene manteniendo una línea restrictiva en materia de paritarias, con la decisión de no homologar acuerdos que superen aumentos cercanos al 1% mensual, una postura que genera fuerte rechazo entre los gremios.
La reunión de este viernes será, en ese sentido, una primera señal sobre el margen de negociación entre las partes y sobre el rumbo que tomará la paritaria estatal en los próximos meses, en un escenario donde las demandas sindicales y la política de ajuste del Ejecutivo vuelven a quedar frente a frente.

