El Gobierno nacional de Javier Milei acelera la disolución y liquidación del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA), una decisión que implica el cierre de farmacias propias, centros de salud y delegaciones en distintos puntos del país. La medida encendió la preocupación entre trabajadores y afiliados, con consecuencias concretas en localidades bonaerenses como La Plata, Punta Alta, Tandil y Punta Indio.
La reestructuración alcanza a una obra social que cuenta con unos 320.000 afiliados y afiliadas en todo el país y pone en riesgo alrededor de 1.450 fuentes laborales. Entre las consecuencias previstas figura el cierre de las 31 farmacias propias, además de la desactivación de centros de atención y otras dependencias.
En Punta Alta, el impacto alcanza a la farmacia y el policonsultorio de la localidad. Según las estimaciones difundidas en el distrito, están en juego 83 puestos de trabajo. La preocupación se extiende tanto a la continuidad de la atención sanitaria como a la situación de los trabajadores civiles que dependen de la estructura.
Punta Indio y Tandil , otros focso de conflicto
En el partido de Punta Indio, la delegación de la obra social ubicada en Verónica también quedó alcanzada por el proceso de desactivación. La seccional Magdalena-Punta Indio de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) solicitó al Concejo Deliberante la realización de una sesión especial y el otorgamiento de la banca honoraria para exponer el rechazo al cierre y a los posibles despidos.
La situación de la delegación de Verónica se inscribe en un escenario de preocupación más amplio en Punta Indio, donde el futuro de las instalaciones y las fuentes laborales vinculadas a la actividad militar ya estaba bajo discusión por el desmantelamiento de la histórica Base Aeronaval.
En una nota dirigida al presidente del cuerpo, Emiliano Perlini, el sindicato pidió que se trate el Decreto 1286/26, publicado en el Boletín Oficial, que establece cambios en la estructura de la nueva OSFA (ex IOSFA). Entre otras modificaciones, deja sin efecto las áreas de turismo, las farmacias propias, los centros de salud y algunas delegaciones y centros de atención a afiliados.
La organización sindical advirtió que el centro de atención de Verónica tenía como fecha de desactivación el 31 de octubre de 2026. También señaló que se prevé el pase de autoridades militares pero que todavía no existen precisiones sobre qué sucederá con los trabajadores civiles. De concretarse el cierre, podrían perderse otros dos puestos laborales.
El planteo de ATE no se limita a la cuestión del empleo. En la presentación ante el Concejo Deliberante, el gremio detalló las prestaciones que se gestionan desde esa oficina y que quedarían sin atención presencial para más de 2.800 afiliados y afiliadas del distrito.
Allí se realizan trámites vinculados con traslados sanitarios, internaciones, discapacidad, celiaquía, provisión de materiales, reintegros y afiliaciones. También se brinda asesoramiento y se gestionan coberturas para personas con diabetes, enfermedades crónicas, factores de riesgo cardiovascular y el Plan de Cobertura Asistencial Especial (CAE), entre otras prestaciones.
“Queda claro el daño irreparable que genera a los más de 2.800 afiliados y afiliadas de Punta Indio, quienes además seguramente terminarán cayendo en el sistema público de atención”, advirtió ATE en el documento.
En Tandil, el cierre de la delegación local podría dejar a 15 trabajadores sin empleo – a ocho empleados les desconocieron su situación de empleados de planta permanente y pasaron a ser contratados- y al resto les comunicaron el fin del vínculo laboral. La situación afectará a más de 6.000 afiliados.
En paralelo, para este miércoles se llevaron a cabo protestas en La Plata contra la disolución de la obra social y el impacto de la reestructuración en sus trabajadores y beneficiarios.


