El costo de criar a un hijo volvió a aumentar por encima de la inflación en septiembre y profundizó la presión sobre los presupuestos familiares. Según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), las canastas de crianza registraron subas mensuales de entre el 2,2% y el 2,4%, frente a una inflación general del 1,9% en el mismo período.
De acuerdo con el informe oficial, una familia necesitó hasta $728.850 mensuales para cubrir los gastos asociados a la crianza de un niño de entre 6 y 12 años. En tanto, el costo para los menores de un año alcanzó los $570.832, mientras que para los chicos de entre 1 y 3 años llegó a $679.816. En la franja de 4 a 5 años, el monto se ubicó en $579.752.
Los valores reflejan el dinero necesario para afrontar tanto los bienes y servicios que requiere cada etapa del desarrollo como el tiempo destinado a las tareas de cuidado. La medición contempla las particularidades de cada grupo etario y permite dimensionar el costo económico que representa la crianza.
Cuánto aumentaron las canastas de crianza en septiembre
Las subas registradas durante el noveno mes del año fueron diferentes según la edad de los niños. Para los menores de un año y los chicos de entre 1 y 3 años, el incremento mensual fue del 2,2%. En cambio, para las franjas de 4 a 5 años y de 6 a 12 años, la variación llegó al 2,4%.
La evolución de los montos muestra que el costo de criar a un hijo continúa en aumento, incluso en un contexto en el que la inflación general registró una variación mensual inferior. En agosto, los valores de las canastas habían sido de $557.303 para los menores de un año, $663.900 para los niños de 1 a 3 años, $567.243 para los de 4 a 5 años y $713.070 para quienes tienen entre 6 y 12 años.
Uno de los principales factores detrás de los aumentos fue el encarecimiento de las tareas de cuidado, cuyo costo subió un 2,8% en septiembre. Por su parte, el componente de bienes y servicios avanzó un 1,7%, por debajo tanto de la variación general de las canastas como de la inflación del mes.
Qué incluyen las canastas de crianza del INDEC
La medición del organismo estadístico contempla dos componentes centrales. El primero corresponde a los bienes y servicios necesarios para el desarrollo de los niños, mientras que el segundo busca asignar un valor económico al tiempo que demandan las tareas de cuidado.
Para calcular el costo de los bienes y servicios, el INDEC toma como referencia la Canasta Básica Total (CBT) del Gran Buenos Aires, que también se utiliza para establecer la línea de pobreza. Este indicador incluye alimentos y otros gastos esenciales, como vestimenta, transporte, educación, salud y vivienda.
En cuanto al cuidado, el organismo estima las horas teóricas que requiere cada grupo etario y las valoriza a partir de la remuneración correspondiente a la categoría de asistencia y cuidado de personas del Régimen Especial de Contrato de Trabajo para el Personal de Casas Particulares.
De esta manera, el indicador no se limita a los gastos directos que afrontan los hogares, sino que también incorpora el valor del tiempo necesario para atender a los niños. La metodología permite observar cómo varían las necesidades económicas de acuerdo con la edad y las distintas etapas de escolarización.
En paralelo, los datos de septiembre mostraron que la Canasta Básica Total para una familia tipo se ubicó en $1.632.505, el monto necesario para no quedar por debajo de la línea de pobreza. La Canasta Básica Alimentaria, que establece el umbral de indigencia, alcanzó los $738.690.
Así, mientras la inflación general avanzó un 1,9% durante septiembre, el costo de la crianza aumentó por encima de ese nivel en todos los grupos de edad medidos. La diferencia volvió a poner en evidencia la presión que ejercen los gastos vinculados con la manutención y el cuidado de los niños sobre los ingresos de los hogares.


