La directora de la consultora Management & Fit, Mariel Fornoni, analizó en LA CIELO el drástico cambio en el humor social durante los últimos dos meses. Advirtió que, si bien la base del descontento contra el gobierno de Javier Milei es económica, las sospechas de corrupción en torno al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, actuaron como un catalizador “letal” que desplomó la imagen oficial.
En diálogo con Albino Aguirre y Nuria González Rouco en el programa Palabras más, palabras menos, la socióloga Mariel Fornoni reveló que la aprobación presidencial sufrió un duro revés: “Lo que nosotros registramos es una caída importante en la aprobación de la gestión de gobierno de más de 10 puntos desde el mes de febrero a esta parte hasta el mes de abril”, quedeja a Milei con apenas “37% de aprobación para nuestros datos”.
El “efecto Adorni” como acelerador de la crisis
Para Fornoni, la caída no es solo producto del ajuste, sino de la contradicción ética que percibe la sociedad. La analista explicó que los escándalos de presunta corrupción son como “una pastillita que aviva el fuego en una parrilla”. En ese sentido, fue tajante al señalar al responsable del mayor desgaste: “El acelerador yo creo que fue Adorni, fue la respuesta del gobierno a lo de Adorni; hay un tándem que es mal resultado económico y presuntos hechos de corrupción, y eso es letal porque cuando las cosas van bien por ahí no se miran estas cosas, pero cuando van mal no se permiten”.
El impacto en la figura del vocero reconvertido en Jefe de Gabinete es total. Según los datos de Management & Fit, su imagen pasó de estar en el “top 5” a ocupar el último lugar del ranking. La condena social, además, es abrumadora: “El 55% de la gente decía que tenía que renunciar y el 22% decía que tendría que haber sido apartado del cargo por lo menos hasta que se resuelva la situación; tenés un 77% de la gente que no está de acuerdo con que Adorni permanezca en el cargo”.
Llegar a fin de mes, la nueva urgencia
El análisis también detectó un cambio en el eje de las preocupaciones económicas. La narrativa de la macroeconomía que sostiene el Gobierno empieza a chocar contra la realidad de los hogares. “La gente lo que te dice es: ‘Bueno, ya está, a mí la macroeconomía no me preocupa; me preocupa llegar a fin de mes’. Los temas de que los ingresos no alcanzan o la preocupación por la desocupación empiezan a aparecer más fuertes”.
Fornoni advirtió que el activo más importante del Gobierno, que es la confianza, empieza a erosionarse ante la falta de resultados tangibles: “Cuando la gente te tiene confianza te da tiempo; cuando te empieza a perder la confianza ya te exige resultados más en el corto plazo. El 55% de la gente dice que está endeudada o que no llega a fin de mes y, así y todo, le daba mucho tiempo, pero cuando las expectativas se caen, se empieza a buscar resultados que no tengo”.
El contraste con el pasado y una oposición ausente
A pesar de la caída de 10 puntos, Fornoni aclaró que Milei aún conserva un nivel de aprobación superior al de sus predecesores en el mismo periodo de mandato: “37% habiendo caído 10 no es un mal número… de hecho es mucho mejor que el que tuvieron por ejemplo Cristina Fernández o Alberto Fernández, que estaban en 25 o 26 puntos, o Macri que estaba en 33”.
Esta resistencia, según la especialista, se explica en parte por el vacío de liderazgo en la vereda de enfrente: “Hoy lo que pasa es que no hay nadie en la oposición, están jugando solos. No hay nadie que capitalice el descontento, entonces hoy eso va a la frustración porque no hay ese polo opositor”.
Hacia el final de la entrevista, Fornoni dejó un dato que obliga a toda la dirigencia a repensar sus estrategias de cara a las próximas elecciones legislativas. “El público se renueva… casi el 53% del padrón de la próxima elección va a tener menos de 40 años”. Según la socióloga, este electorado joven tiene una relación distinta con el trabajo y la política que no se resuelve simplemente con presencia digital: “No es que sirve hacer lo mismo con el mismo dirigente pero en un TikTok; eso no es lo que viene”.

