Zurro había blanqueado quejas contra la dirección de Hidráulica, dependiente del ministerio que conduce Arlía, por canales clandestinos, a posteriori “legalizados” que llevaron a que su distrito quede en un 80% bajo el agua, mientras que sus vecinos tienen una situación de menor gravedad.
Desesperado, el alcalde pehuajense envió una fuerte advertencia a Scioli. “Si no hay solución completa, así tenga que dejar de ser intendente, la Provincia de Buenos Aires va a aparecer en el mundo, ya se van a enterar porque yo no nací para quedarme quieto”, aseguró, en el marco del pedido de obras.
Elípticamente, el viernes ya había recibido una respuesta de parte del jefe de Gabinete, Alberto Pérez, que comprometió asistencia económica y “relativizó” la gravedad de la situación en Pehuajó al asegurar que “no había evacuados” hasta el momento.
Hoy, a través de las redes sociales, continuaron las andanadas contra Zurro. “Mezclar diferencias politicas con la atencion de los problemas de la gente, es de miserables”, dijo Arlía.
“Él sabe que el casco urbano no corre riesgo, sabe que lo que hay que hacer en términos de regulación de las compuertas se hace en menos de 24 horas, con lo cual estamos en tiempo como para en cualquier eventualidad hacerlo sobre la marcha y en el momento justo. No vamos a producir derrames hacia otros partidos simplemente porque por el momento no es estrictamente necesario hacer algo nuevo”, informó el ministro.
Respecto a las posibles “diferencias políticas” que Zurro puso sobre la mesa y que ameritarían la actitud de Provincia, Arlía dijo que “le extraña” ese planteo: “sería muy miserable de nuestra parte pensar en cuestiones políticas cuando lo que esta sufriendo es la población. Él sabe que no soy esa clase de persona”.
“Es una cuestión de paranoia, quién dice que tengamos una situación conflictiva sobre su opinión política, que en muchos casos coincide con la nuestra y la del gobernador Daniel Scioli”, añadió. “Me parece desubicado que en un momento en el que hay millones de hectáreas bajo el agua querer volver a un ambiente raro metiendo un condimento político que no existe”, concluyó.
“Una persona que llega a ser Intendente, ¿puede ser tan imbécil para sospechar que la provincia lo quiere perjudicar por un cartel?”, se preguntó seguidamente el senador sciolista Alberto De Fazio, avivando la rencilla.
Los dichos de De Fazio apuntaron directamente con otros, anteriores, de Zurro. “El agua me hizo desconfiado: o será porque soy el primer intendente del interior que lanzó la reelección de Cristina Kirchner y que en todas las rutas nacionales, cuando pasan por Pehuajó, hay un cartel grande conmigo junto a Cristina Kirchner que dice ‘Unica conducción en Pehuajó; en la Provincia y en la Nación: Cristina Fernández de Kirchner’. Si es por eso, estamos jugando con la gente” se quejó el alcalde K.

