El presidente Javier Milei protagonizó una escena tan llamativa como políticamente incómoda durante la noche inaugural del Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María. Luego de haber sido uno de los críticos más duros contra los artistas que participan de eventos con apoyo estatal, a los que acusó de vivir del “gasto de la plata de la gente”, el mandatario no solo asistió al tradicional festival cordobés, sino que compartió escenario con el Chaqueño Palavecino, cantó uno de sus clásicos y dejó un mensaje de agradecimiento electoral.
La secuencia estuvo cuidadosamente montada: imágenes del cantor folklórico se intercalaron en pantalla con tomas de Milei y su equipo saludando al público, hasta que el Presidente subió al escenario. Minutos antes, Palavecino había enviado un mensaje político al expresar su respaldo a los venezolanos opositores al chavismo y reclamar la liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido en Caracas por razones políticas. El clima, lejos de ser solo festivo, ya había adquirido un tono marcadamente ideológico.
Una vez arriba del escenario, Milei se animó a cantar a dúo “Amor Salvaje”, uno de los temas más emblemáticos del Chaqueño. La escena culminó con un “aprobado” del cantante que desató la euforia del mandatario y los aplausos del público. Milei aprovechó el momento para agradecer a “los cordobeses” por haber sido clave en su triunfo electoral, reforzando un mensaje político en un contexto cultural que él mismo supo cuestionar con dureza.
La postal de celebración contrastó con lo que ocurría fuera del predio. Durante la jornada, gremios de trabajadores estatales y sectores vinculados a la actividad industrial se manifestaron contra la presencia presidencial, en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno. Apostados a la vera de la ruta 9 —sin llegar a cortarla—, también se sumaron movimientos sociales, marcando una clara división entre el clima festivo del escenario y el malestar social en las inmediaciones.
El paso de Milei por Córdoba también dejó señales políticas. El Presidente arribó al aeropuerto Ambrosio Taravella en el avión presidencial, pero no fue recibido por el gobernador Martín Llaryora, desde cuyo entorno señalaron que se encuentra de vacaciones. Sí lo acompañó el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y fue recibido por los referentes locales de La Libertad Avanza, encabezados por el diputado Gabriel Bornoroni.
La polémica, sin embargo, excede la anécdota folklórica. Milei había cuestionado con dureza a artistas por participar de eventos con financiamiento estatal y sostuvo reiteradamente que no deberían existir shows gratuitos ni contrataciones artísticas solventadas con fondos públicos. Su presencia en Jesús María, un evento con esquema público-privado, sponsoreo del Banco Nación y fuerte respaldo económico del Gobierno de Córdoba, expuso una contradicción difícil de disimular. Desde la Casa Rosada, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, salió a negar cualquier incoherencia, pero la imagen del Presidente cantando en un festival popular dejó abierta una pregunta inevitable: ¿el problema es el uso de recursos públicos o quiénes son los artistas que suben al escenario?

