Entre dragones milenarios y brisas del Atlántico, Mar del Plata quedó en el oleaje diplomático de China. No es una metáfora forzada. Es que el embajador de la República Popular China en la Argentina, Wang Wei, visitó “La Feliz” con un mensaje quirúrgico y directo. La idea del país asiático es profundizar la cooperación en múltiples áreas y convertir ese interés en hechos concretos.
“China está dispuesta a profundizar la cooperación con Mar del Plata”, afirmó el diplomático en diálogo con Diario La Capital, dejando en claro que el vínculo va mucho más allá de una visita protocolar.
Turismo, pesca, comercio, educación y cultura aparecen en una agenda que busca sumar músculo real a una relación que ya tiene décadas.
Según explicó Wang Wei, las relaciones diplomáticas entre Argentina y China superan los 50 años, pero el desafío actual es llevar esa sociedad estratégica a los territorios.
En ese mapa, la bonaerense Mar del Plata emerge como una ciudad clave por su perfil productivo, su puerto, su universidad y su proyección internacional.

De Tianjin al Torreón
Durante su estadía, el embajador mantuvo reuniones con autoridades locales, entre ellas el intendente Agustín Neme y el presidente del Concejo Deliberante, Emiliano Recalt.
En esos encuentros se habló de fortalecer la cooperación institucional y de ampliar los acuerdos de hermanamiento con ciudades chinas como Tianjin y Dalian.
“El desarrollo de los lazos entre Mar del Plata y las ciudades chinas permitirá que nuestros pueblos se conozcan mejor”, sostuvo Wang, quien remarcó que el objetivo es generar mecanismos que faciliten proyectos conjuntos y promuevan beneficios mutuos.
En clave local, la idea es que la relación no quede en el plano diplomático, sino que tenga impacto concreto en la economía y el empleo.

El paso del embajador por el Hotel Hermitage, donde se reunió con el empresario Florencio Aldrey, contribuyó con esa mirada.
Allí abordaron aspectos vinculados al desarrollo económico, la actividad cultural y el potencial de Mar del Plata como sede de eventos internacionales. No faltaron elogios a la infraestructura hotelera ni referencias a la capacidad de la ciudad para recibir turismo de alto nivel.
Educación, comercio y un puente sobre el Pacífico
La agenda incluyó además una visita a la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP), donde Wang Wei dialogó con autoridades, docentes y estudiantes sobre el desarrollo de China y la importancia de profundizar la cooperación en educación, ciencia y tecnología.
El intercambio académico y los proyectos de investigación conjunta aparecen como una de las apuestas más firmes a futuro.
En el plano económico, el embajador recordó que China es actualmente el segundo socio comercial de Argentina, el principal destino de exportaciones agroindustriales y uno de los mayores compradores de productos del mar.
Cooperación inclusiva
Consultado sobre el contexto internacional, Wang se refirió al reciente acuerdo entre Argentina y Estados Unidos en materia de aranceles y planteó la necesidad de entender esos movimientos de manera no excluyente. “La cooperación debe ser inclusiva y permitir que cada país elija a sus socios”, expresó.
Así, entre ideogramas y sombrillas, la visita dejó una imagen potente: mientras el dragón chino mira hacia el sur del continente, La Feliz asoma como un puente posible entre el Atlántico y el Pacífico.
Una postal donde la muralla milenaria parece cruzarse con la rambla, los dragones con los lobos marinos, y donde la cooperación prometen que será algo más que una palabra elegante en un comunicado.

