La Argentina y Estados Unidos dieron este jueves un nuevo paso en la relación bilateral al firmar el acuerdo comercial y de inversiones que venían negociando desde hace meses. La rúbrica se concretó en Washington y estuvo a cargo del canciller Pablo Quirno y del titular de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer.
El acuerdo representa una de las principales apuestas de política exterior del gobierno de Javier Milei, que consolidó así su alianza estratégica con la administración de Donald Trump, tras casi tres meses del anuncio del entendimiento marco entre ambos países.
Tras el encuentro en la sede del USTR, Quirno confirmó la firma a través de sus redes sociales y destacó el alcance del pacto. “Acabamos de salir de la firma del acuerdo de comercio e inversión recíproco entre la Argentina y Estados Unidos. Felicitaciones a nuestro equipo y gracias al equipo del USTR por construir juntos este gran acuerdo. La Argentina será próspera”, escribió el canciller en su cuenta de X.
En la delegación argentina también estuvieron presentes el embajador en Estados Unidos, Alec Oxenford; el secretario de Relaciones Económicas Internacionales y jefe negociador del acuerdo, Luis Kreckler; el subsecretario de Mercados Agroalimentarios, Agustín Tejeda; y el jefe de Misión Adjunto, Juan Cortelletti.
El Gobierno aguarda ahora la publicación oficial del documento, que detallará el alcance sector por sector del convenio y marcará el inicio del proceso administrativo y legislativo necesario para su implementación.
MILEI VUELVE A RECURRIR A TRUMP
El gobierno libertario intentará mostrar a la firma del acuerdo como hito para la gestión de Milei, que durante meses negoció con Washington los términos del entendimiento comercial con su principal aliado internacional.
El pacto abarca aranceles, eliminación de barreras no arancelarias, propiedad intelectual, acceso a mercados agrícolas, minerales críticos, comercio digital y regulaciones para bienes tecnológicos, entre otros puntos estratégicos.

Desde la Casa Blanca, señalaron que el acuerdo apunta a “una asociación económica más sólida y equilibrada”, con el objetivo de impulsar el crecimiento a largo plazo, ampliar oportunidades comerciales y generar un entorno transparente y basado en normas. Sin brindar detalles, solo fueron escuetos comentarios.
Durante las negociaciones participaron funcionarios de la Cancillería, el Ministerio de Economía, la embajada argentina en Washington y el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado. Kreckler había viajado a la capital estadounidense esta semana para cerrar los últimos detalles del texto.
Aunque inicialmente se evaluó que la firma fuera realizada por los presidentes, fuentes oficiales ya anticipaban que la rúbrica podría quedar en manos de funcionarios de segundo nivel, sin afectar la solidez del vínculo bilateral. Por lo que la tan desea foto entre Mieli y Trump, no podrá ser posible en lo inmediato, algo anhelado por las Fuerzas del Cielo.
ARANCELES, MERCADOS AGRÍCOLAS Y NORMAS TÉCNICAS
Según la información difundida por ambos gobiernos, sin el documento oficial, el acuerdo establece que los países abrirán sus mercados de manera recíproca para productos clave. En ese marco, la Argentina otorgará acceso preferencial a bienes estadounidenses, incluidos medicamentos, productos químicos, maquinaria, tecnología de la información, dispositivos médicos, vehículos automotores y una amplia gama de productos agrícolas.
Estados Unidos, en tanto, se comprometió a eliminar aranceles recíprocos sobre ciertos recursos naturales no disponibles y artículos no patentados para uso farmacéutico. Además, ambos países acordaron mejorar las condiciones de acceso bilateral para la carne vacuna.
El convenio también incluye la eliminación de barreras no arancelarias. La Argentina desmanteló licencias de importación y se comprometió a no exigir formalidades consulares para exportaciones estadounidenses, además de avanzar en la eliminación gradual del impuesto estadístico sobre productos norteamericanos.
En materia de normas técnicas, el país aceptará el ingreso de productos que cumplan con estándares estadounidenses o internacionales, sin requerimientos adicionales, y permitirá la importación de vehículos fabricados en Estados Unidos que cumplan con normas federales de seguridad y emisiones. También se reconocerán certificaciones de la FDA para dispositivos médicos y productos farmacéuticos.
PROPIEDAD INTELECTUAL, TRABAJO Y MEDIO AMBIENTE
Otro eje central del acuerdo es el fortalecimiento del régimen de propiedad intelectual. La Argentina se comprometió a reforzar la lucha contra la falsificación y la piratería, incluso en el entorno digital, y a avanzar en la armonización de su normativa con estándares internacionales.
En el plano laboral, el país reafirmó su adhesión a los derechos laborales reconocidos internacionalmente, y se comprometió a prohibir la importación de bienes producidos con trabajo forzoso, además de fortalecer los mecanismos de control.

En cuanto al medio ambiente, el acuerdo prevé medidas para combatir la tala ilegal, promover una economía más eficiente en el uso de recursos —especialmente en minerales críticos— y cumplir con las obligaciones de la OMC sobre subvenciones a la pesca.
También se avanzó en una alineación en materia de seguridad económica, con cooperación bilateral para enfrentar prácticas no mercantiles de terceros países y coordinar políticas de control de exportaciones, inversiones y evasión arancelaria.
MINERALES CRÍTICOS Y COMERCIO DIGITAL
El convenio incluye compromisos para facilitar la inversión y el comercio de minerales críticos, un sector clave en la disputa geopolítica entre Estados Unidos y China. En ese marco, Quirno firmó días antes en Washington un instrumento marco para fortalecer el suministro y procesamiento de estos recursos, junto al subsecretario de Estado norteamericano, Christopher Landau.
La firma se dio en una cumbre global convocada por el Departamento de Estado que lidera Marco Rubio, con la participación de 54 países y la Comisión Europea. Además de la Argentina, otros diez países rubricaron acuerdos o memorandos bilaterales.
“Estados Unidos está invirtiendo, quiere comprar y ayudar a desarrollar cadenas de suministro de minerales críticos, y la Argentina puede ser nuestro proveedor y socio comercial preferido”, sostuvo el embajador estadounidense en el país, Peter Lamelas.
En materia de comercio digital, la Argentina reconoció a Estados Unidos como jurisdicción adecuada para la transferencia transfronteriza de datos, incluidos los personales, y se comprometió a no discriminar servicios o productos digitales estadounidenses. También aceptará como válidas las firmas electrónicas reconocidas por la legislación norteamericana.
Por otra parte, no se informó cuando el acuerdo pasará por el Congreso Nacional para ser revisado y debatido por los diputados y senadores.

