Una decisión del intendente de Puan, Diego Reyes, abrió una polémica con el sindicato municipal: la ropa de trabajo entregada a los empleados lleva impresa la leyenda “Gestión Intendente Lic. Diego Reyes”, una identificación que la organización gremial consideró una utilización de bienes públicos con fines de promoción de la gestión.
El reclamo fue formalizado por la Asociación de Obreros y Empleados Municipales de Puan (AOEM), que presentó una carta dirigida al jefe comunal del PRO en la que exigió el retiro de la inscripción y pidió que se informe qué acto administrativo dispuso incorporarla a las prendas.
Desde el sindicato explicaron que la ropa fue adquirida con fondos municipales y tiene una finalidad concreta vinculada con la identificación y protección de los trabajadores. Por eso, cuestionó que además se utilice para promocionar al gobierno de turno.

La organización gremial fundamentó su planteo en distintas normas constitucionales y legales vinculadas con el uso de los bienes del Estado y con los derechos de los trabajadores municipales. También advirtió que, si no obtiene una respuesta satisfactoria, podría recurrir a organismos de control y promover acciones administrativas o judiciales.
El “estilo Ruckauf” que vuelve a aparecer
La polémica tiene un antecedente particularmente recordado en la política bonaerense. En 2001, durante la gobernación de Carlos Ruckauf, miles de zapatillas y prendas distribuidas como parte de programas de asistencia social llevaron impresa su firma junto con el eslogan “Buenos Aires para todos”.
La decisión generó críticas por la utilización de bienes financiados con recursos públicos para identificar la gestión del gobernador. Con el tiempo, aquel episodio quedó asociado a una forma de comunicación política en la que los programas y bienes estatales incorporaban el nombre o la firma de quien ejercía el poder.
Este tipo de prácticas en las que el imaginari asocia con los barones del conurbano choca con el caso de Reyes, un intendente del interior de origen PRO, espacio político que históricamente construyó parte de su identidad alrededor de la institucionalidad, la gestión y el rechazo a la personalización de los recursos públicos.
De Ruckauf a los patrulleros y ambulancias
La personalización de bienes públicos tampoco quedó limitada a aquel episodio del ex gobernador bonaerense.
Durante 2017, en plena campaña electoral, distintos municipios volvieron a quedar en el centro de controversias por la colocación de nombres de intendentes en vehículos adquiridos o utilizados por el Estado.
Uno de los casos más resonantes ocurrió en La Matanza, donde patrulleros incorporaron la identificación de la entonces intendenta Verónica Magario. En José C. Paz, Mario Ishii también quedó involucrado en una polémica similar por la presencia de su nombre en ambulancias municipales.
En aquel momento, Ishii llegó a defender públicamente la decisión con una frase que quedó instalada: “Cuando yo administro, pongo mi firma”.
Ahora, el debate reaparece en Puan, pero con una particularidad: no se trata de un patrullero, una ambulancia o un vehículo oficial, sino de la ropa que el propio Municipio entrega a sus trabajadores.
La AOEM pidió que la inscripción “Gestión Intendente Lic. Diego Reyes” sea retirada y reclamó conocer el acto administrativo que autorizó su incorporación.

