El intendente de La Plata, Julio Alak, mantuvo este jueves una reunión con el vicepresidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Alexis Guerrera, en un encuentro que, aunque fue presentado como institucional y de carácter “ameno”, dejó una señal política hacia adentro del peronismo.
La foto no pasó desapercibida: reunió a un jefe comunal de peso que responde al esquema político de Axel Kicillof y a uno de los hombres fuertes del Frente Renovador, cercano a Sergio Massa.
DIÁLOGO ENTRE ESPACIOS CON PESO PROPIO
Según pudo reconstruir INFOCIELO, el encuentro se dio en un clima distendido y sin una agenda formal cerrada. “Son viejos conocidos de la política”, resumieron fuentes al tanto de la reunión, que descartaron de plano que haya existido un armado concreto o definiciones electorales.
En ese sentido, destacaron que Guerrera viene manteniendo un perfil dialoguista con distintos sectores del peronismo, una práctica que ya había desarrollado durante su paso por la presidencia de la Cámara baja. La reunión con Alak se inscribe, aseguran, en esa misma lógica.
Sin embargo, la imagen adquiere volumen político en un contexto donde distintos sectores del peronismo empiezan a tender puentes en medio de tensiones internas. El propio Massa avisó en sus reuniones con dirigentes que el camino es un gran armado peronista “con brazos abiertos, sin rifle sanitario y sin beneficio de inventario”
ALAK, EL MDF Y UNA PROYECCIÓN MÁS ALLÁ DE LA PLATA
Dentro del universo peronista, Alak es uno de los intendentes que se referencia en el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el armado que responde a Kicillof y que busca consolidar volumen político propio en la provincia. En ese marco, no son pocos los que lo mencionan como un dirigente con aspiraciones a disputar la gobernación en el 2027, una hipótesis que sobrevuela cada uno de sus movimientos políticos.
Del lado del Frente Renovador, la foto también encaja en una estrategia de diálogo más amplio. Guerrera es uno de los dirigentes que mantiene conversaciones con distintos actores políticos, incluso por fuera del peronismo.
Ese esquema incluye contactos con referentes de peso en el escenario nacional y provincial, en un contexto donde la oposición empieza a reordenarse frente al desgaste del gobierno nacional y a la caída de algunos indicadores económicos.
UNA FOTO EN MEDIO DE LA RECONFIGURACIÓN PERONISTA
Más allá de la falta de definiciones concretas, el encuentro entre Alak y Guerrera se inscribe en un proceso más amplio de conversaciones “subterráneas” dentro del peronismo, donde distintos espacios buscan recomponer vínculos y empezar a delinear una agenda común.
En ese tablero, donde todavía persisten tensiones —como las que atraviesan al MDF con La Cámpora—, las señales de acercamiento entre dirigentes de peso funcionan como indicios de una posible reconfiguración.

