El senador nacional por la provincia de Buenos Aires, Maximiliano Abad, buscará este viernes realizar una demostración de fuerza cuando encabece un acto político de la UCR, en su ciudad natal de Mar del Plata.
El evento está previsto para las 19:00 en el club Talleres y es una tradición que el dirigente boinablanca sostiene año a año para abrir formalmente el año político.
La coyuntura actual del centenario partido, producto de la fragmentación política y los magros resultados electorales conseguidos en 2025, generan una expectativa especial en sectores que un año atrás habían mostrado discrepancias con la estrategia de alianzas y la ingeniería electoral que comandaron las autoridades provinciales.
A ello se sumó la fragilidad institucional resultante de la judicialización de las elecciones internas que derivaron en órganos de contingencia creados solo para suplir las urgencias territoriales y competir en los comicios.
Como se sabe, el abadismo se distanció de la postura encarada por Miguel Fernández, a quien el propio Maximiliano Abad había apadrinado para sucederlo en la conducción partidaria.
Es que junto a otros jefes comunales y los sectores opositores vinculados a Evolución y Facundo Manes, el exintendente de Trenque Lauquen acordó integrar la alianza “Somos Buenos Aires” con peronistas díscolos y parte del PRO disidente.
En las negociaciones, el sector que responde a Abad había advertido sobre un “rumbo equivocado” que llevaba al radicalismo en listas con figuras con pasado en el kirchnerismo e insinuado su voluntad de sumarse a un esquema similar al tomado por el PRO junto a La Libertad Avanza.
A los discretos resultados en septiembre del radicalismo bonaerense, a excepción de la cuarta sección y algunos municipios el radicalismo quedó relegado como tercera fuerza, le siguió la fractura política con los armados de las listas nacionales de octubre.
Mientras el sector referenciado en Martín Lousteau intentó llevar a todas las tribus a un acuerdo con Provincias Unidas, la imposición del nombre de Florencio Randazzo como cabeza de la lista a Diputados encontró fuertes resistencias entre los intendentes que respondían a Fernández. Ese último sector, se encolumnó con la Coalición Cívica.
Los resultados finales fueron aún más catastróficos y el abadismo se quejó por la situación de “no lugar” en la que quedó el radicalismo
Como si fuera poco, la atomización también repercutió en la Legislatura con mayores divisiones y reacomodamientos. Incluso el sector más cercano a Abad, que había mantenido distancia y solo había jugado en algunos distritos, sufrió la salida de la diputada Alejandra Lordén – formó bloque con dirigentes cercanos a Miguel Fernández- y trazó nuevas alianzas al recomponer relaciones con dirigentes de Evolución.
Expectativa por el acto en Mar del Plata
Ante ese complejo escenario y en medio de un 2026 que implicará la definición de nuevas autoridades en la UCR bonaerense, Maximiliano Abad buscará dar una primera demostración de fuerza con un evento que reúna a centenares de dirigentes.
A priori tendrá el aval de un grupo de intendentes boinablanca dentro del universo de 27 jefes comunales. Otro grupo, más o menos proporcional aún responde a Miguel Fernández y un tercero, algo inferior, quedó boyando en medio de la pelea.
“Vamos muchos y los que no pueden envían representantes” aseguró confiado un intendente radical cercano al dirigente de Mar del Plata.
El respaldo concreto se verá esta tarde, al momento en que el presidente del comité de Mar del Plata, Gustavo “Tato” Serebrinsk, dé la bienvenida para dar paso a Maximiliano Abad, único orador de la jornada.

