Una grave denuncia sacude a la comunidad educativa de la Escuela Secundaria de Educación Artística (ESEA) N°1 “Polivalente de Arte” de Mar del Plata, luego de que padres, estudiantes y autoridades de la cooperadora advirtieran la presunta instalación de cámaras ocultas en un espacio utilizado por alumnas para cambiarse antes y después de las clases de danza. El hecho derivó en una presentación judicial, una protesta frente al establecimiento y el reclamo de apartamiento de los responsables.
La situación salió a la luz a partir de un intercambio entre directivos del Polivalente de Arte y del Instituto del Profesorado de Arte (IPA) “Adolfo Ábalos”, que funciona en el mismo edificio durante otra franja horaria. Según denunciaron desde la cooperadora escolar, el director del profesorado habría reconocido que contaba con grabaciones de estudiantes para investigar un supuesto acto de vandalismo vinculado a la rotura de un cartel dentro de la institución.
A partir de esa referencia a registros audiovisuales, integrantes de la comunidad educativa comenzaron a indagar sobre la existencia de dispositivos de vigilancia y descubrieron que había microcámaras instaladas en el Salón de Usos Múltiples (SUM), ocultas detrás de reflectores de iluminación. El lugar reviste especial sensibilidad porque allí las alumnas de danza suelen cambiarse debido a la falta de vestuarios específicos.
La presidenta de la cooperadora, Verónica Scarnichia, sostuvo que la preocupación no pasa únicamente por la instalación de las cámaras sino también por el contenido que pudieron haber registrado. “No podés tener filmados a alumnos en lugares donde tienen clases y mucho menos en un espacio donde las chicas se cambian para realizar actividades de danza”, cuestionó en declaraciones al medio local 0223.
La denuncia también abrió interrogantes sobre el tiempo que los dispositivos permanecieron activos, cuántas cámaras fueron colocadas, quiénes tuvieron acceso a las imágenes y qué destino tuvieron los registros obtenidos. Desde la cooperadora aseguraron que la cámara grababa de manera permanente y señalaron que incluso habrían recibido comunicaciones donde se planteaba la posibilidad de mantener o ampliar el sistema de filmación.
Mientras tanto, la comunidad educativa realizó una masiva protesta frente al establecimiento para exigir explicaciones y medidas concretas. Entre los reclamos figuran el apartamiento de los responsables, una investigación administrativa y judicial a fondo y garantías de que no existan más dispositivos de grabación en espacios utilizados por estudiantes.
La denuncia penal ya fue radicada en la Comisaría Primera de Mar del Plata y el caso es investigado por la Justicia. En paralelo, las autoridades educativas habrían dispuesto medidas preventivas, entre ellas la reorganización temporal de actividades para evitar la coincidencia de ambas instituciones en determinados horarios. Sin embargo, para las familias, las respuestas todavía son insuficientes y reclaman conocer con precisión quién instaló las cámaras, desde cuándo funcionaban y qué imágenes pudieron haber registrado.

