La crisis económica que atraviesa la ciudad de La Plata sumó una nueva persiana baja en el microcentro. El comercio de indumentaria femenina Ginger Store, ubicado en la calle 49 entre 8 y 9, confirmó el cierre definitivo de su local a tan solo siete meses de haber abierto sus puertas. Ante la imposibilidad de sostener la actividad, sus propietarios iniciaron una liquidación total de prendas con precios reducidos para rematar el stock disponible.
La decisión respondió directamente al bajo nivel de actividad comercial en la zona céntrica platense, donde los ingresos no alcanzaron para afrontar los gastos operativos básicos del establecimiento. Los responsables de la firma poseen una trayectoria superior a los 15 años en el sector comercial y hace tres años ingresaron al rubro textil. Aunque en su momento gestionaron dos puntos de venta en paralelo, las complicaciones económicas anteriores los obligaron a cerrar una de las sucursales, por lo que ahora dejarán la última sede física que mantenían operativa.
Dificultades operativas y liquidación final en la calle 49
El comercio inauguró la sucursal de calle 49 hace apenas siete meses con la expectativa de consolidar su propuesta de indumentaria femenina. Sin embargo, la falta de ventas impidió cubrir los costos fijos del local, situación que precipitó el cese de actividades. Los dueños ingresaron de este modo a la nómina de comerciantes que debieron interrumpir sus negocios en el transcurso del presente año.
Actualmente, la firma no fijó la fecha exacta para el cese definitivo de la atención al público. La administración evalúa si mantendrá la atención hasta finales de octubre o si extenderá el remate de mercadería durante los primeros días de noviembre. Del mismo modo, sus titulares manifestaron que no definieron si mantendrán la comercialización de productos a través de canales digitales una vez que abandonen el punto de venta presencial.
Este caso forma parte de una serie de ceses de actividad que afectaron a varios negocios tradicionales del rubro textil y calzado en la región. A comienzos de octubre, la marca de ropa infantil Grisino comunicó el fin de sus operaciones en la esquina de Cantilo y 13 A, en la localidad de City Bell, tras dos décadas de permanencia en esa zona. La sucursal fijó su funcionamiento hasta el cierre del mes junto con el lanzamiento de promociones especiales.

De igual manera, el histórico comercio Patora Calzados concretó la baja definitiva de su local sobre la avenida Montevideo en Berisso, tras 32 años de trayectoria en el distrito. A su vez, la marca de indumentaria femenina Raffa Tienda LP interrumpió sus actividades por segunda ocasión en el año en su sede de calle 4 entre 50 y 51, luego de reabrir en abril e intentar sostener el negocio frente a la falta de demanda.
La crisis comercial en La Plata acumula bajas masivas y caída de ventas
El cese de establecimientos como Ginger Store se enmarca en un contexto económico crítico para la capital bonaerense. Desde el año 2023, más de mil comercios notificaron la baja oficial de sus habilitaciones ante la Municipalidad de La Plata, según registros del Plan de Regularización de Comercios. Asimismo, un estudio territorial de FundPlata sobre 4.739 locales relevados identificó 451 establecimientos en alquiler o cerrados, cifra que representa el 9,5% de la muestra analizada.

A la persiana baja de locales se añade el deterioro sistemático de la demanda minorista. La Cámara de Comercio de La Plata y la Universidad Nacional de La Plata informaron una contracción interanual del 14,7% en las ventas por unidades durante el segundo trimestre de 2026. Con esta cifra, la actividad mercantil de la ciudad acumuló 14 trimestres consecutivos con indicadores en terreno negativo, acompañados por un descenso del 4,7% en el empleo del sector.


