El esquema de actualización tarifaria en el transporte público sufrirá otra modificación más a partir de este 1° de agosto. Si bien la proyección inicial apuntaba a una suba generalizada del 3,9% para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), trascendió que en el Gran La Plata el ajuste finalmente se ubicó en un 4,43%.
Es así como quedó por encima de la media del resto del AMBA y modificó los valores mínimos y máximos en las líneas locales y provinciales que circulan por la región.
El incremento llega luego de un mes de julio en el que la tarifa ya había experimentado un ajuste medio del 4,1% en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y del 4,3% en la provincia de Buenos Aires.
Pese a que para agosto se estimaba la variación mensual más moderada en lo que va del año, la aplicación final del índice en el conglomerado La Plata, Berisso y Ensenada terminó por fijar una pauta levemente superior.
De cuánto será el impacto en el bolsillo
Con la oficialización de las nuevas grillas, la tarifa mínima para los trayectos más cortos dentro de la ciudad sufrirá su correspondiente readecuación, afectando de lleno a los usuarios del sistema SUBE. Sin embargo, el salto más marcado se registrará en los recorridos de mayor distancia.
Para los trayectos más largos (aquellos que superan los 27 kilómetros e interconectan distintas zonas de la región capital) el impacto será sensible: el boleto trepará a los $1.210,17 en sus tramos intermedios y llegará a un techo de $2.077,96 para las distancias más extensas, superando por primera vez la barrera de los dos mil pesos.
Por qué el Gran La Plata quedó por encima del AMBA
Como veníamos anticipando respecto a la dinámica del mecanismo de indexación, las tarifas del transporte se ajustan en base al acumulado inflacionario y los costos operativos del sector.
La diferencia entre el 3,9% de piso fijado para la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, y el 4,43% aplicado en la capital bonaerense responde a “la calibración de las secciones locales e interurbanas” que operan dentro del Gran La Plata.
De esta manera, agosto consolidará la tendencia de incrementos acumulados en el año, en un marco donde el costo del boleto continúa su marcha ascendente y presiona sobre la economía diaria de miles de trabajadores y estudiantes que dependen del servicio técnico y comunal diariamente.

