El presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Natalio Mario Grinman, hizo una defensa a ultranza del modelo económico de Javier Milei y consideró que el cierre de empresas y la pérdida de puestos de trabajo son un costo que vale la pena asumir para avanzar con la transformación que propone el Gobierno.
Durante la apertura del Council of the Americas, el dirigente empresario reconoció que la situación económica es “muy heterogénea” y admitió que hay firmas que atraviesan dificultades. Pero lejos de cuestionar el impacto del ajuste, sostuvo que los costos forman parte del proceso y deben ser aceptados para consolidar el rumbo económico.
“¿La estamos pasando bien? Más o menos, es muy heterogéneo. Hay empresas que la están pasando mal, hay empresas que han cerrado, se han perdido puestos de trabajo. Pero ¿saben qué? Si ese es el precio que tenemos que pagar los argentinos para transformar nuestro país, para que nuestros nietos vivan en un país normal y creíble, yo creo que vale la pena”, afirmó.
“Las transformaciones significan sacrificios y dolor”
La definición de Grinman implicó una defensa explícita del costo social y empresario del programa económico libertario. El titular de la CAC sostuvo que “las transformaciones significan sacrificios y dolor” y llamó al sector privado a abandonar su “zona de confort” y asumir una mayor responsabilidad.
En ese marco, reivindicó la reducción del peso del Estado y cuestionó el esquema económico de los gobiernos anteriores. Según planteó, durante años los empresarios estuvieron sometidos a un “Estado omnipresente” que regulaba y controlaba distintas actividades y que, a su entender, terminó funcionando como “un lastre para el país”.
Grinman apuntó particularmente contra el kirchnerismo al recordar las restricciones para exportar carne y otras regulaciones sobre el comercio. También mencionó la histórica frase de Cristina Kirchner sobre la soja como “un yuyito” para remarcar su rechazo a ese modelo.
“A ese país no quiero volver”, sostuvo el empresario, quien afirmó que una parte del sector privado no está dispuesta a regresar a ese esquema y que ahora debe asumir una mayor cuota de responsabilidad.
Un respaldo sin matices al rumbo de Milei
El titular de la CAC dedicó buena parte de su discurso a reivindicar el concepto de “libertad” como motor del crecimiento económico y vinculó esa idea con algunos de los principales pilares del programa libertario.
En ese sentido, destacó el desarrollo de Vaca Muerta y respaldó el avance de la actividad minera, además de insistir en que la libertad también implica asumir costos.
“Si consolidamos este modelo vamos a tener un país espectacular”, concluyó Grinman, en una de las defensas más explícitas del rumbo económico de Milei durante el encuentro empresario.
La particularidad de su planteo estuvo en que el respaldo no desconoció las consecuencias negativas del ajuste: el cierre de empresas y la pérdida de empleos fueron reconocidos expresamente, pero presentados como un precio necesario para alcanzar los resultados que promete el Gobierno.

