El Complejo Bibliotecario Municipal Palacio Francisco López Merino, ubicado en calle 49 entre 12 y diagonal 74, inaugura este lunes una muestra de archivo fotográfico recuperado que reconstruye la amistad entre Jorge Luis Borges y el poeta platense Francisco López Merino. Las imágenes, tomadas en agosto de 1926, forman parte de un fondo documental que la institución recuperó y decidió exhibir al cumplirse cien años de ese registro.
La apertura será a las 14 y la muestra podrá visitarse de lunes a viernes, de 14 a 18, en la sede del Palacio, declarado Bien de Interés Cultural de la provincia de Buenos Aires. La convocatoria fue difundida por las cuentas oficiales del Complejo Bibliotecario y de la Municipalidad de La Plata, que promocionaron la actividad bajo el lema “100 años de una amistad literaria”.

Una amistad que atravesó la literatura de los años 20
López Merino, conocido en su círculo íntimo como “Panchito”, integró junto a Borges un grupo de jóvenes escritores platenses y porteños que marcaron buena parte de la vanguardia literaria argentina de la década de 1920. Tocaba el violonchelo, leía en francés y era reconocido por sus gustos refinados.
La relación entre ambos trascendió lo literario. Cuando López Merino se suicidó en mayo de 1928, a los 23 años, Borges le dedicó una elegía publicada cinco meses después de su muerte, y en 1969 evocó la víspera de ese desenlace en un texto incluido en el poemario “Elogio de la sombra”.
El Palacio, un testigo de más de un siglo
El edificio que hoy exhibe la muestra fue la casa de infancia de López Merino. Proyectado por el arquitecto Francisco Villar, se construyó entre 1905 y 1911 con una marcada influencia art nouveau, propia de los petit hotel de la época.
La Municipalidad de La Plata adquirió la propiedad en 1962 y, con el retorno de la democracia, el Palacio fue declarado Patrimonio Arquitectónico de la ciudad en 1986. Desde entonces funciona como sede del Complejo Bibliotecario Municipal, que resguarda más de 65 mil volúmenes.
La muestra se suma a la agenda de actividades que despliega el Complejo Bibliotecario a lo largo del año, entre talleres literarios, proyecciones y producciones fotográficas de artistas locales que utilizan el edificio como escenario.
Borges y López Merino solían reunirse en un café llamado “El Rayo” emplazado en la esquina de 1 y 44, frente a la Estación de Trenes. Entre los años 25 y 28 del siglo 20, otros escritores también divulgaban aquí la llamada Revista Oral. Jorge Luis profesaba un amor por una mujer platense y eso lo hacía llegar a la ciudad con frecuencia, para visitarla. Se llamaba Elsa Astete Millán, y vivía en diagonal 80 esquina 4. Con ella se casaría 50 años después de conocerla, luego de que la mujer quedó viuda.

El material recuperado quedará expuesto en la sede de calle 49 con acceso libre y gratuito, en un nuevo capítulo de la relación entre el patrimonio arquitectónico platense y la memoria literaria que atesora la ciudad.

