Juan Ignacio Campoli Sillero, uno de los dos sospechosos que permanecían prófugos en la causa por la megaestafa con billeteras virtuales, se presentó por voluntad propia el martes en la sede de la UFIJ N° 2 de La Plata. Allí fue indagado por la fiscal Betina Lacki, con la asistencia del abogado Valentín Fernández.
Campoli Sillero, analista de sistemas oriundo de Mar del Plata, dio una versión exculpatoria y rechazó cualquier participación en los hechos que se le atribuyen. Quedó procesado, pero no está detenido. La fiscal tiene ahora un máximo de 30 días corridos para resolver si solicita su prisión preventiva, una decisión que deberá apoyarse en las pruebas reunidas y en los riesgos procesales que implique su libertad durante la investigación.
Qué se le atribuye
Según trascendió, los investigadores lo ubican dentro del circuito financiero de la organización y lo vinculan con el recorrido del dinero. Su nombre figura en el expediente como cliente de la firma LB Finanzas y aparece inscripto en Sur Finanzas.
La hipótesis de la Justicia indica que la red captaba a personas en situación de vulnerabilidad y les pagaba sumas cercanas a los 80.000 pesos a cambio de sus datos personales y biométricos.
Con esa información se abrían billeteras virtuales a nombre de esas personas, que luego eran manejadas por terceros para recibir, transferir y fragmentar dinero de origen ilícito. La fiscalía sostiene que parte de esos fondos estaría relacionada con una estructura de juego online clandestino.
Una sola de las cuentas detectadas registró créditos por unos 13.574 millones de pesos y débitos por una cifra idéntica, lo que da un flujo bruto cercano a los 27.000 millones.
Cómo está la causa
Con la entrega de Campoli Sillero queda un único prófugo identificado, Catriel Taubenschlag. Hay cuatro detenidos: Ignacio Marchioni, a quien se vincula con la cuenta de los movimientos multimillonarios; Mauro Perrotta; Ezequiel Cigliano y Albertina Mangini.
Mangini es funcionaria judicial de La Plata, trabajaba en el Patronato de liberados y, según la investigación, intervino en la etapa inicial de captación de las personas cuyos datos se utilizaron. La prisión preventiva ya fue dictada para Mangini, Marchioni y Perrotta.
La fiscalía concentra ahora el trabajo en establecer quiénes ejercían el control efectivo detrás de esos perfiles financieros.


