En tiempos donde las instituciones comunitarias sostienen sus actividades cotidianas a fuerza de esfuerzo propio, la naciente Fundación Kim puso en marcha su primer proyecto solidario en la ciudad de La Plata. La iniciativa propone una fuerte alianza estratégica con el fútbol infantil y de barrio para transformar las condiciones estructurales de los predios deportivos, apostando a fortalecer el rol social y formativo que cumplen diariamente en cada uno de sus vecindarios.
El punto de partida del programa contempla la rifa de una camioneta con un mecanismo descentralizado de recaudación y participación. Según explicó Marcos Gómez a Infocielo, integrante del equipo fundador, el objetivo central radica en llegar con asistencia tangible: “Sinceramente queremos aprovechar esta oportunidad para involucrarnos en lo que son los clubes, en los clubes de fútbol. Realmente queremos llegar ahí con la ayuda que sirva y bueno, este es nuestro primer proyecto”, remarcó al detallar el alcance de la propuesta.
Infraestructura, profesionales y supervisión directa de las obras
El plan inicial alcanzará a seis instituciones platenses, tanto masculinas como femeninas, seleccionadas tras una serie de relevamientos previos en el terreno. La propuesta busca resolver deficiencias edilicias urgentes en vestuarios, sanitarios e iluminación, combinando el aporte financiero con una presencia territorial constante de especialistas y profesionales.
Al referirse a la metodología de trabajo acordada, Gómez detalló la dinámica de asistencia y el alcance del acompañamiento: “La intención es que nos conozcan, llegar con infraestructura a los clubes, que hace falta. Hoy es todo pulmón, pero después llegar con profesionales, llegar con talleres de oficio, llevar psicólogos, deportólogos, hacer una lucha en conjunto”, argumentó. En esa línea, subrayó la transparencia de los fondos: “El dinero directamente va a administrar el club que va a estar participando a través del proyecto y nosotros lo que vamos a hacer es que el proyecto se cumpla, poder mostrarlo, hacer visible que la ayuda llega a donde tiene que llegar”.




Trabajo en red y un modelo integral con salida laboral
La organización, conformada actualmente por seis miembros de un núcleo cercano de familiares y amigos, busca romper con el escepticismo habitual generado por antiguas promesas incumplidas en el sector social. Para ello, articularon la venta de los números directamente a través de las propias comisiones directivas de las escuelitas deportivas implicadas.
Al evaluar los desafíos de coordinar tareas conjuntas con varias comisiones en simultáneo, el referente institucional analizó: “Es difícil el trabajo que queremos hacer porque trabajar con un club solo es difícil, así que imagínate hacer un trabajo coordinado con varios clubes. Sabemos que es difícil, pero bueno, lo queremos intentar”. Por último, anticipó que la segunda etapa abarcará la contención afectiva y el aprendizaje práctico para los jóvenes de los barrios: “Hay una confianza con los profes que hoy hay que aprovecharla y a través de eso vamos a llevar los talleres de oficio. Hoy no hay psicólogos, no hay deportólogos, hay un montón de cosas que estaría bueno que lleguen para poder captar a los chicos”, concluyó.


