La ola de cierres comerciales que azota a la ciudad de La Plata sumó un nuevo capítulo en las últimas horas. La tradicional óptica Larga Vista, ubicada en diagonal 74 entre 46 y 47, anunció el cese definitivo de sus actividades a fines de septiembre. La noticia fue confirmada por su propio dueño mediante un sentido descargo publicado en la cuenta oficial de Instagram del establecimiento.
Sin rodeos y con la crudeza de la realidad comercial platense, el comerciante inició su mensaje advirtiendo a su clientela: “Cerramos, gente. No, esto no es una broma, no es una joda. Cerramos, cerramos la óptica a fin de mes”.
“El comercio viene mal”: los textuales del dueño ante la recesión
Lejos de tratarse de una reestructuración o mudanza, el motivo central responde al ahogo económico y al desplome generalizado de la demanda que impacta en el sector pyme local. “El comercio viene mal. Nosotros no somos la excepción, así que no podemos sostener más el local abierto por un montón de variables y decidimos cerrar”, explicó el propietario con resignación.
El mensaje sirvió además para comunicar las últimas semanas de atención al público y el remate final del inventario. “Hasta fin de mes vamos a estar y vamos a sacar banda de promos por liquidación. Así que estén atentos a lo que vayamos a ir publicando”, señaló, al tiempo que dedicó palabras a quienes lo acompañaron: “Este es un video de agradecimiento más que nada para ustedes que nos hicieron el aguante durante tanto tiempo, a nuestros amigos y a nuestros proveedores”.
Un patrón que se repite: desplome del consumo y persianas bajas
El caso de Larga Vista se suma a un escenario recurrente en los principales corredores de La Plata. El impacto de las políticas económicas y de restricción del gobierno de Javier Milei (evidenciado en la pérdida del poder adquisitivo, el aumento de los costos fijos y alquileres, y la caída drástica del consumo masivo) continúa empujando al cierre a locales históricos.
Ayer nomas, firmas de trayectoria como Adriana Costantini (con 14 años de permanencia) y hace unos días Sarkany también anunciaron que lo harían o directamente bajaron definitivamente sus persianas en la ciudad, integrando una lista en aumento junto a marcas del rubro textil y locales gastronómicos.
Mientras las persianas bajas se multiplican en las arterias del centro platense, la resignación de los comerciantes contrasta con la incertidumbre del sector: ¿cuál será el próximo comercio en decir adiós?

