La Biblioteca y Centro Literario Israelita Max Nordau, una de las instituciones judías más antiguas de La Plata, salió a respaldar al periodista Ernesto Tenembaum después de que la Organización Sionista Argentina (OSA) difundiera un comunicado de repudio por un editorial suyo sobre el ministro israelí Itamar Ben Gvir.
“Frente al comunicado de la OSA donde expresa su más enérgico repudio respecto al editorial expresado por el Periodista Ernesto Tenembaum, formado en nuestra casa, expresamos nuestra solidaridad con él y rechazamos los términos expresados”, sostiene el texto difundido por la institución platense.
Qué es el “Max Nordau”
Fuera de la colectividad judía, el nombre puede no sonar tan familiar. El Max Nordau (bautizado así en homenaje al médico, escritor y cofundador de la Organización Sionista Mundial) funciona en la calle 11 entre 58 y 59, en pleno centro de La Plata, y combina biblioteca, centro cultural y espacio de encuentro de la comunidad judía platense desde hace décadas.
La entidad ya había estado en la agenda pública en mayo, cuando su sede fue blanco de un ataque con un artefacto tipo molotov que provocó daños materiales en la fachada, sin heridos. Después del episodio, la institución reforzó las medidas de seguridad del edificio.
Que habían criticado los sionistas
El comunicado de la OSA cuestionó el editorial de Ernesto Tenembaum por considerar que el periodista caracterizó y equiparó al ministro israelí Itamar Ben Gvir con una figura vinculada al nazismo.
La organización sostuvo que esa comparación excede la crítica política y constituye una expresión que, a su entender, resulta especialmente grave por el vínculo entre el antisemitismo y la historia del pueblo judío.
En ese sentido, el repudio apuntó contra los términos utilizados por Tenembaum y no planteó, según la OSA, una defensa de todas las decisiones o declaraciones del funcionario israelí.
La organización también sostuvo que las críticas a Ben Gvir pueden formularse dentro del debate democrático, pero rechazó lo que consideró una equiparación de un dirigente del Estado de Israel con el nazismo.
El planteo de la OSA se apoyó así en una distinción entre cuestionar las políticas del gobierno israelí y utilizar referencias históricas vinculadas al exterminio de los judíos europeos. Ese fue el eje del comunicado que luego motivó la respuesta del Max Nordau, que tomó una posición contraria y defendió el derecho de Tenembaum a expresarse sobre las políticas de Ben Gvir y la guerra en Gaza.

Los argumentos del comunicado del club judío platense
El texto avanza un argumento numérico para relativizar el peso institucional de la OSA: “La Organización Sionista Argentina es una institución con alrededor de 6000 socios, según el padrón de su última elección en el año 2025”, señala, y agrega que, tomando los “datos sionistas oficiales” que estiman en 180.000 los judíos en la Argentina, esa cifra “representa un 3,5% de la comunidad”.
Según otras fuentes, continúa el comunicado, que calculan en más de 300.000 los argentinos de origen judío, la OSA “no llega ni al 2%”. La conclusión que saca la institución platense es contundente: “Queda numéricamente claro que esta institución, y el Sionismo en general, no representa al judaísmo argentino”.
El comunicado también responde de manera directa a las declaraciones de Ben Gvir que habrían motivado el editorial de Tenembaum. “El ministro Itamar Ben Gvir, al que mencionara Ernesto, ha llamado en reiteradas ocasiones a la expulsión de los palestinos de Gaza y Cisjordania, como la ‘desconexión 710’, último proyecto presentado”, cita el texto, en referencia al plan de emigración de gazatíes que el funcionario israelí presentó como uno de los ejes de su campaña electoral.
Y agrega: “Sin ninguna duda, esta y otras expresiones de dicho personaje justifican sobradamente el apelativo asignado”.

La institución fue más allá y cuestionó directamente a la OSA: “Las declaraciones de esta institución, que es tan solo un sello de goma manejado por la embajada, atentan contra la libertad de prensa, de expresión y de pensamiento”. El comunicado cierra reivindicando una “visión humanista y progresista de la tradición judía” y acompañando “a todos aquellos que la sostienen y la practican cotidianamente”.
Hasta el cierre de esta nota, la OSA no había emitido una respuesta pública al comunicado del Max Nordau.
La polémica se suma a una serie de tensiones dentro de la colectividad judía argentina en torno a la guerra en Gaza y las políticas del gobierno de Netanyahu, que en los últimos meses derivaron en repudios cruzados entre distintas organizaciones, referentes comunitarios y periodistas.

