El juicio oral contra Federico Seco, exjugador de rugby del Club San Luis acusado de abuso sexual gravemente ultrajante, entra en una semana clave con la presentación de los alegatos ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de La Plata. El debate investiga un presunto delito denunciado por una joven por un episodio que ocurrió en febrero de 2017 durante una fiesta en el country Los Ceibos de City Bell.
La causa penal se presentó en noviembre de 2018 y llegó a debate oral en octubre de 2026 tras ocho años de demoras e irregularidades en el trámite judicial. En las horas previas a las exposiciones de las partes, la víctima difundió una carta abierta en la que expuso el daño sufrido y cuestionó el desgaste que implicó enfrentarse al sistema institucional.
Los alegatos de las partes y las pruebas del debate oral
La etapa de prueba del juicio finalizó después de tres jornadas de audiencias ante el tribunal platense. Durante el proceso declaró la denunciante, quien viajó desde el exterior exclusivamente para reconstruir los hechos de aquella noche. Asimismo, prestaron testimonio personas que asistieron a la reunión e integrantes del entorno cercano de la joven.

Entre las declaraciones, una testigo afirmó que observó el ingreso de la joven junto con el acusado a una habitación pequeña y mencionó el estado de ebriedad en el que se encontraba la víctima. Además, una amiga cercana confirmó que la joven le relató lo sucedido pocos días después del episodio. En tanto, Federico Seco declaró ante el tribunal y negó la acusación. El imputado sostuvo que el encuentro sexual fue consentido y que los hechos no ocurrieron de la manera descrita por la denunciante.
En la jornada de alegatos, el fiscal Lucas Domski, las abogadas querellantes Sofía Caravelos y Guadalupe Godoy, y el defensor Alfredo Gascón expondrán sus conclusiones. Cada parte fundamentará su posición con base en las pruebas y testimonios incorporados al expediente. Posterior a las exposiciones, los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 deberán avanzar hacia una resolución respecto de la responsabilidad penal de Seco.
Amigos, familiares y allegados a la denunciante convocaron a concentrarse en las inmediaciones del Fuero Penal en calle 8 entre 56 y 57 para acompañar a la joven durante la jornada. Aunque la víctima, Chiara, viajó para declarar en el debate, no podrá presenciar los alegatos en persona debido a las reprogramaciones de las fechas y seguirá la audiencia de forma virtual desde el extranjero.
En los días previos a los alegatos, la víctima volvió a referirse públicamente a su experiencia y a las dificultades que atravesó durante el proceso. Aunque su reclamo puso el foco en la revictimización y en la necesidad de que se escuche a quienes denuncian hechos de violencia sexual.
“Cuento mi historia, no porque sea fácil, no porque una condena vaya a devolverme lo que me arrebataron, lo cuento porque ninguna víctima debería ser esclava del silencio, porque denunciar un abuso no debería costar más caro que cometerlo, y porque el poder judicial tiene la responsabilidad de investigar, actuar con imparcialidad y garantizar un proceso justo”, remarcó la víctima.
Las demoras del proceso y la carta de la víctima
El camino judicial de este expediente incluyó la participación inicial de tres sospechosos, de los cuales solo Seco llegó a la instancia de juicio oral como mayor de edad. De los otros implicados, uno era menor de edad en 2017 y recibió sentencia en el fuero de responsabilidad penal juvenil, mientras que el tercero nunca fue identificado. La tramitación de la causa estuvo marcada por demoras provocadas por excusaciones de magistrados que mantenían vínculos con el Club San Luis, así como por la renuncia imprevista del fiscal a dos semanas de iniciar el debate.
En su escrito público, la joven denunció las graves secuelas psicológicas del ataque y las constantes situaciones de revictimización que debió atravesar ante las instituciones. Además, señaló que la causa motivó a que al menos catorce chicas relataran episodios similares vinculados a rugbiers del mismo club. En sus palabras finales, la víctima remarcó la necesidad de investigar con imparcialidad y garantizar un proceso justo para que ninguna persona sea esclava del silencio.


