Un dramático episodio tuvo lugar en las instalaciones de Casa Sandra Ayala Gamboa el pasado viernes, en el área de atención y contención a víctimas perteneciente al Ministerio de las Mujeres. El desprendimiento y posterior derrumbe de la estructura del techo afectó de manera directa el sector destinado a la recepción y asistencia de personas en situaciones de vulnerabilidad crítica, provocando la pérdida momentánea de equipos informáticos, documentación y recursos de asistencia inmediata.
Pese a la magnitud del colapso, no se registraron trabajadoras ni usuarias lesionadas, dado que el hecho ocurrió fuera del horario de atención activa. Nélida Gamboa, una de las referentes y mamá de Sandra Ayala Gamboa, dialogó con Infocielo y expresó la profunda conmoción que atravesó el equipo tras el accidente.

Señaló principalmente que el mantenimiento edilicio del inmueble dependía de la cartera de Economía, organismo al que ya le habían solicitado previamente el traslado al primer piso para garantizar mayor privacidad a los casos asistidos.
La urgencia de sostener la asistencia y el reclamo de un espacio
La destrucción del recinto dejó sepultados legajos, materiales de trabajo y donaciones de alimentos y ropa que eran entregadas a mujeres en estado de extrema vulnerabilidad. A pesar del peligro de derrumbe que persiste en la estructura dañada y la falta de respuestas o comunicación oficial por parte de las autoridades municipales o del Ministerio de Economía tras el siniestro “la labor comunitaria no se interrumpirá”, aseguró Nelly.
Para dar respuesta a los turnos y acompañamientos ya programados desde este lunes, las trabajadoras resolvieron montar una estructura de emergencia en la vereda. Con el uso de gazebos improvisados frente al predio, el personal continuará brindando contención y asesoramiento a quienes acuden diariamente en busca de ayuda ante situaciones de violencia de género.

Un símbolo de lucha comunitaria que resiste en la vía pública
La referente de la entidad remarcó el valor simbólico y afectivo del edificio, vinculado históricamente a la lucha por los derechos de las mujeres y a la memoria de Sandra.
“El equipo de Casa Sandra realiza tareas integrales que van desde la contención psicológica inmediata hasta la prevención en escuelas y la orientación a jóvenes universitarias, labor que consideramos imposible de suspender”, explicó.
Frente a la emergencia edilicia, las integrantes del espacio iniciaron gestiones para reunirse con las autoridades competentes y exigir la reasignación urgente de un ámbito físico adecuado dentro del mismo inmueble. Mientras aguardan una solución institucional definitiva, las trabajadoras ratificaron su compromiso de permanecer en el lugar, garantizando la escucha y la protección de las mujeres asistidas desde la vía pública.

