El diputado nacional por Entre Ríos Guillermo Michel cuestionó el paquete de “Inocencia Fiscal 2” aprobado en la Cámara baja y sostuvo que el Gobierno impulsa un modelo económico que contiene la inflación a costa de los salarios, el consumo y la actividad.
Michel calificó al proyecto como una “mala copia” del denominado tapón fiscal implementado durante el gobierno de Carlos Menem y bajo la conducción económica de Domingo Cavallo en 1991. En ese sentido, advirtió que la iniciativa no constituye un blanqueo tradicional, sino que podría generar problemas para el sistema antilavado.
“Es una mala copia del famoso tapón fiscal de Cavallo del año 91”, afirmó el legislador, quien cuestionó particularmente el mecanismo previsto para quienes adhieran al régimen y depositen fondos sin que necesariamente se genere un Reporte de Operación Sospechosa.
Según explicó, ese esquema “no cumple con ninguna norma del GAFI”, ya que podría permitir que dinero proveniente de determinadas actividades ilícitas quede regularizado mediante el simple pago de impuestos. “Si fuera así, cualquier persona que comete una actividad ilícita, por ejemplo, fraude marcario o contrabando, pagaría los impuestos y con eso blanquearía la plata”, sostuvo.
Críticas al modelo económico
Michel también apuntó contra el rumbo económico del Gobierno y sostuvo que la estrategia para contener las expectativas inflacionarias se apoya principalmente en dos variables: el dólar y los salarios.
En ese marco, cuestionó el atraso cambiario y su impacto sobre los precios y la actividad. “Tomarse un café en cualquier confitería ahí en Colón, en Gualeguaychú, cuesta casi tres dólares, es más caro que Miami”, ejemplificó.
Para el diputado, existe además una contradicción entre los sectores que explican el crecimiento estadístico de la economía y aquellos que concentran la mayor cantidad de puestos de trabajo. Según planteó, la minería, el petróleo, el gas y la agroindustria explican buena parte de la expansión, pero representan apenas alrededor del 10% del empleo, mientras que la construcción, el comercio y la industria, que concentran cerca de la mitad de los puestos de trabajo, permanecen estancados.
“Están llevando a la Argentina a la paz de los cementerios para contener la inflación”, afirmó.
El legislador también cuestionó el resultado fiscal del Gobierno y calificó de “trucho” al superávit, al considerar que se sostiene fundamentalmente mediante el manejo de caja y el retraso en el pago de distintas obligaciones.
Como otro indicador de la situación macroeconómica, mencionó que el riesgo país continúa por encima de los 500 puntos y cuestionó la modificación del artículo 33 de la Carta Orgánica del Banco Central, que habilita a utilizar oro y reservas como colateral para nueva deuda.
La deuda de las familias, en el centro de la preocupación
Sin embargo, Michel ubicó como uno de los principales problemas de la economía el creciente endeudamiento de los hogares. Según señaló, cerca de siete millones de personas se encuentran en mora o en situación de cesación de pagos con tarjetas de crédito y billeteras virtuales.
“La gente se endeuda, no para comprarse un auto o una casa, sino para comer, para comprar alimentos”, aseguró.
En ese sentido, rechazó la explicación oficial que atribuye parte del aumento de la morosidad a la compra de televisores vinculada con el próximo Mundial. “La situación es tan grave que decir eso es faltarle el respeto a la gente, es insultar la inteligencia de la gente”, cuestionó.
Michel responsabilizó directamente al Gobierno por el escenario y apuntó contra la combinación entre el congelamiento de los ingresos y la liberación de las tasas de interés a partir del Decreto 70/2023.
“¿En qué economía de mercado una billetera virtual toma plata al 30% anual y luego se da vuelta y la presta al 700% anual? Eso no es una economía de mercado. Eso es tener un mercado cautivo con todo lo contrario a lo que es la libertad”, planteó.
El proyecto para desendeudar a las familias
Frente a este escenario, el diputado recordó el proyecto impulsado junto a otros legisladores peronistas para avanzar en un esquema de desendeudamiento de las familias argentinas.
Michel propuso utilizar recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad para implementar una moratoria destinada a los hogares con deudas, con un monto de hasta un millón y medio de pesos y un esquema de refinanciación. “Sin regalarle plata a nadie, a una tasa de mercado en un plazo razonable”, aclaró.
Para el legislador, las medidas anunciadas recientemente por el Gobierno no alcanzan para revertir el deterioro del consumo. Consideró “totalmente insuficiente” la línea de créditos anunciada y ubicó esa iniciativa, junto con el anuncio de un eventual piso salarial por fuera de las paritarias, entre los “manotazos de ahogado” del oficialismo. “El Gobierno se da cuenta que el consumo, que es el 65% del PBI, no arranca”, concluyó.

