Lo que parecía un robo más en el conurbano terminó en tragedia: Darío Gabriel Mansilla, de 46 años, murió tras ser atacado por dos motochorros cuando esperaba el colectivo para ir a trabajar en Longchamps, partido de Almirante Brown.
El episodio ocurrió en la intersección de Languenheim y Carlos Dihel, donde la víctima aguardaba el transporte público en las primeras horas del día. Según reconstruyeron los investigadores a partir de cámaras de seguridad, dos delincuentes en moto lo sorprendieron para robarle la mochila.
Durante el asalto se produjo un forcejeo. Los ladrones lograron quitarle sus pertenencias y escaparon del lugar, mientras Mansilla se desplomó sobre la vereda. Minutos después, un llamado al 911 alertó sobre un hombre desvanecido en la calle.
Al llegar, los efectivos encontraron al trabajador tendido boca abajo y confirmaron que ya había fallecido. Aunque en un primer momento se habló de un posible disparo, las primeras pericias descartaron heridas de bala y otras lesiones visibles.
La declaración de la esposa de la víctima sumó un dato clave a la causa: Mansilla padecía problemas cardíacos. Esa condición abrió la posibilidad de que el estrés y la tensión del robo hayan desencadenado una descompensación fatal.
La autopsia, ordenada por la fiscalía que interviene en la causa, será la que determine con exactitud qué provocó la muerte.
La investigación avanzó con rapidez gracias al rastreo de un teléfono celular que estaba dentro de la mochila robada y que pertenecía a la empresa en la que trabajaba Mansilla. La geolocalización del aparato permitió ubicar a los sospechosos en Guernica.
A partir de ese dato, la Policía desplegó un operativo cerrojo que culminó con la detención de dos hombres, de 26 y 30 años, acusados de haber participado en el hecho. Ambos quedaron imputados por homicidio agravado en ocasión de robo.

