Un nuevo capítulo judicial sacude la causa por el crimen de Fernando Báez Sosa: la defensa de Lucas Pertossi llevó el caso hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación con un pedido contundente: que se anule la condena a 15 años de prisión y se ordene un nuevo juicio.
El recurso extraordinario, presentado por Ignacio Nolfi, apunta directamente al corazón del proceso. Según el escrito, Pertossi fue condenado sin haber contado con una defensa técnica real y diferenciada. El abogado sostiene que existió una “indefensión manifiesta” cuando fue representado por Hugo Tomei, el mismo letrado que defendió a los acusados que recibieron prisión perpetua.
Para la nueva defensa, esa estrategia común diluyó la situación particular de Pertossi y le impidió despegarse de los demás imputados por el ataque ocurrido en Villa Gesell en enero de 2020. “No tuvo una asistencia técnica autónoma”, sostiene el planteo, que ahora deberá evaluar el máximo tribunal del país.
El desubicado pedido de uno de los rugbiers condenados por el crimen de Fernando Báez Sosa
Pero el recurso va más allá: cuestiona de lleno la prueba en su contra. Remarca que no se encontró ADN ni sangre de la víctima en su ropa o su cuerpo, y que no se acreditó contacto físico directo con Báez Sosa. Según esta versión, su participación fue secundaria: habría filmado parte de la secuencia y protagonizado un altercado menor con un tercero, retirándose antes de que terminara la agresión.
En el escrito se enumeran siete supuestos vicios graves en la sentencia, entre ellos defectos en el razonamiento judicial, contradicciones en la reconstrucción de los hechos, falta de precisión sobre la conducta atribuida y violaciones al principio de congruencia entre acusación y condena.
Con esta jugada, la defensa busca que la Corte abra la puerta a revisar uno de los fallos más resonantes de los últimos años. Si el recurso prospera, el expediente podría volver a foja cero y derivar en un nuevo juicio. La última palabra, ahora, la tiene el máximo tribunal.

