La Justicia federal imputó formalmente a una influencer de Bahía Blanca acusada de vender en redes sociales un supuesto suplemento dietario que se promocionaba como “quemador de grasas”, pero que en realidad contenía sustancias potencialmente peligrosas para la salud. Según la investigación, el producto era ofrecido como una alternativa rápida para bajar de peso y mejorar la apariencia física.
La principal acusada es Victoria Ramos (41), una tiktoker bahiense que, de acuerdo con la imputación, comercializaba comprimidos bajo el nombre “Quemador Natural Viking’s, Natural Gym Receta”, promocionados principalmente a través de Instagram. En las publicaciones se destacaban presuntos beneficios para la salud y el aspecto físico, además de testimonios y material promocional que buscaba generar confianza en los compradores.
Según la causa, los envases y la publicidad incluían un sello falsificado de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) con la leyenda “Producto autorizado por ANMAT”, lo que habría sido utilizado para darle apariencia de legalidad al suplemento. De acuerdo con la investigación judicial, el producto se vendía sin advertencias sobre los riesgos asociados a su consumo.
La Unidad Fiscal de Bahía Blanca imputó a Ramos como presunta autora de los delitos de comercialización de sustancias medicinales peligrosas para la salud y uso de sello oficial falsificado. En la causa también aparece mencionada su hermana, Valeria Ramos (40), a quien se le atribuyen los mismos delitos, pero como partícipe secundaria en uno de los hechos.
Durante la audiencia de formalización de la investigación, realizada el pasado 5 de marzo, la jueza federal de Garantías María Gabriela Marrón otorgó un plazo de 60 días hábiles para profundizar la investigación. Además, dispuso medidas de coerción contra la principal imputada, entre ellas la prohibición de salir del país, la obligación de presentarse semanalmente ante la Policía Federal y la prohibición de utilizar las redes sociales desde las que se comercializaban los productos.
El caso se originó a partir de una denuncia presentada por la ANMAT ante la División Delitos contra la Salud Pública de la Policía Federal, luego de detectar la promoción del suplemento en redes sociales. A partir del número telefónico utilizado para las ventas, los investigadores lograron identificar a la persona que administraba la comercialización y rastrear otros perfiles vinculados.
En los allanamientos realizados en diciembre de 2025 se secuestraron teléfonos celulares, anotaciones y 87 frascos del producto. Sin embargo, posteriormente se constató que la principal imputada habría continuado con la venta de los comprimidos, lo que motivó nuevos procedimientos en febrero de este año. Según indicó el medio local LaBrújula24, en los pasillos judiciales la acusada ya es mencionada como la “Rímolo bahiense”, en referencia a la mediática causa de los años noventa vinculada a tratamientos para adelgazar.
Qué contenían los comprimidos
Los análisis realizados por el Laboratorio Químico de la Policía Federal determinaron que los comprimidos contenían mazindol e hidroclorotiazida. El primero está incluido en el listado de estupefacientes de la Ley 23.737 y es conocido como una droga de tipo anoréxico, con características similares a las anfetaminas. El segundo es un diurético que solo debe utilizarse bajo prescripción médica y que no tiene efectos sobre la grasa corporal.
En el marco de la investigación también se entrevistó a personas que habían comprado el producto. Algunas de ellas relataron haber sufrido efectos adversos tras consumirlo, entre ellos mareos, migrañas intensas, taquicardia, retención de líquidos y desvanecimientos.
A partir de estos resultados, organismos sanitarios advirtieron sobre los riesgos del consumo de estos comprimidos y recomendaron a la población abstenerse de utilizarlos. Mientras tanto, la causa continúa en etapa de investigación para determinar el alcance de la comercialización y la eventual responsabilidad de las imputadas.

