Ante la posibilidad de que el Gobierno nacional avance con la suspensión o eliminación de las PASO, el diputado nacional Agustín Rossi planteó el desafío que enfrenta el peronismo para ordenar su estrategia electoral y evitar una fractura que, según advirtió, podría favorecer la continuidad de Javier Milei.
En una entrevista con FM La Cielo, el exministro de Defensa y exjefe de Gabinete durante la gestión de Alberto Fernández sostuvo que el oficialismo impulsa cambios en el sistema electoral porque busca construir un escenario favorable de cara a los comicios de 2027.
Según su lectura, el Gobierno intenta consolidar el voto de derecha y promover la fragmentación del arco opositor para evitar que un candidato pueda alcanzar los porcentajes necesarios para disputar la elección presidencial.
“El gobierno da una muestra enorme de debilidad. La hipótesis electoral que está imaginándose es que un balotaje para el presidente Milei es muy complicado habida cuenta del enorme porcentaje de imagen negativa que algunas encuestas dan, del 60 o 65%”, afirmó Rossi.
Para el dirigente santafesino, las PASO siguen siendo la herramienta principal para que las fuerzas políticas puedan resolver sus diferencias internas de manera transparente. Sin embargo, ante la posibilidad de que el oficialismo logre eliminarlas, sugirió un mecanismo alternativo.
El “plan B” de Rossi: una interna abierta para definir la candidatura presidencial
Rossi propuso que, si finalmente no existen primarias oficiales, el peronismo avance con una interna abierta utilizando los padrones electorales generales y los mismos establecimientos de votación que una elección nacional.
El objetivo, explicó, es evitar las discusiones sobre padrones partidarios y reducir la influencia de las estructuras internas de cada sector.
“¿Por qué interna abierta? Porque así evitás la discusión de con qué padrones asistís, utilizás directamente los padrones electorales que se utilizan en la elección general y además no caés en la discusión de que sea una interna de aparatos”, sostuvo.
La propuesta contempla utilizar boleta de papel y elegir únicamente al candidato presidencial, dejando para una instancia posterior la definición de la fórmula y las listas legislativas.

“Hacer una interna con la boleta papel y donde se elija solamente el candidato a presidente, ni siquiera la fórmula, permite que para completar la fórmula el candidato pueda tener la posibilidad de negociar con alguna de las otras listas que participaron y que no ganaron”, explicó.
Para Rossi, ese esquema permitiría que el ganador tenga margen para integrar a los sectores que pierdan la interna y ampliar la construcción política hacia otros espacios del campo opositor.
La unidad como condición electoral: “La división te consagra la derrota”
El exjefe de Gabinete ubicó la unidad como el principal desafío del peronismo de cara al próximo turno electoral y advirtió sobre las consecuencias de una competencia fragmentada.
“La unidad es un bien imprescindible para el peronismo. La unidad es cierto que no te garantiza la victoria; ahora, la división te consagra la derrota definitivamente”, afirmó.
En esa línea, planteó que una elección con el peronismo dividido podría terminar favoreciendo al oficialismo.
“Si el peronismo va dividido y por esa división gana Milei, condenamos a nuestra gente a cuatro años más de un gobierno con una crueldad y una inclemencia enorme para el conjunto de los sectores populares”, sostuvo.
Rossi consideró además que una discusión presidencial dentro del peronismo no representa solamente la elección de un candidato, sino una definición sobre la conducción política del espacio.
“Cuando el peronismo discute una candidatura presidencial discute la conducción. No es un debate menor”, afirmó.
El dirigente también planteó la necesidad de ampliar la participación y que una eventual interna no quede limitada al Partido Justicialista.
“Habría que facultar la posibilidad de que la interna del Partido Justicialista pueda convocar también y hacerla más participativa, extenderla a todo el campo nacional y popular”, señaló.
El calendario que imagina Rossi para ordenar la interna
Dentro de su propuesta, Rossi planteó que una interna abierta debería realizarse entre abril y mayo, con tiempo suficiente hasta agosto para que cada distrito pueda cerrar acuerdos electorales.
La idea es que el candidato presidencial elegido tenga margen para negociar la conformación de la fórmula y las listas legislativas, incorporando a sectores que participaron del proceso interno.
Para Rossi, la clave es construir un mecanismo que permita resolver diferencias sin ruptura y evitar que la disputa interna termine beneficiando al oficialismo.
Reforma judicial, salarios y vivienda: la agenda que planteó Rossi
Además de la discusión electoral, el diputado nacional presentó durante la entrevista una serie de propuestas vinculadas al funcionamiento del Estado y la economía.
En materia judicial, Rossi retomó la idea de una reforma de la Corte Suprema para darle mayor representación federal. “Imagino una Corte Suprema de Justicia de 31 miembros, uno por provincia, paritaria y donde todas las ramas del derecho estén claramente representadas”, afirmó.
También planteó modificaciones en el sistema de designación del Procurador General y sostuvo que debería establecerse un mandato limitado, en lugar del carácter vitalicio actual.
En el plano económico, vinculó la recuperación de salarios y jubilaciones con una revisión de los beneficios impositivos otorgados por el Estado.
“Hay que reducir lo que en el presupuesto se llama beneficios impositivos, que representan casi cuatro puntos del PIB, y destinar eso fundamentalmente a fortalecer a los jubilados”, señaló.
Además, propuso una reforma tributaria basada en que “el que más tiene, más pague”, con cambios en impuestos patrimoniales y en la carga sobre grandes corporaciones.
Sobre vivienda, planteó un plan de construcción a diez años para reducir el déficit habitacional. “La Argentina necesita 10 años de construcción de 100 mil viviendas por año para llegar a cubrir casi el 60 o 70% del déficit habitacional”, sostuvo.
Finalmente, cuestionó las propuestas de cobrar servicios educativos y sanitarios a extranjeros y defendió la llegada de estudiantes internacionales como un aporte económico para el país.
“A la Argentina le convendría tener una mayor cantidad de estudiantes que vengan de otros países, que consuman en la Argentina y compren sus materiales de estudio”, concluyó.

