Un importante despliegue de fuerzas de seguridad se registró este martes por la mañana en las inmediaciones del boliche Pinar de Rocha, donde se llevaba adelante un operativo vinculado a un posible desalojo del histórico local nocturno.
En el lugar trabajaron efectivos de la Policía Bonaerense junto con personal del Grupo de Apoyo Departamental (GAD), quienes montaron un cerco en la zona e impidieron el ingreso al establecimiento mientras avanzaban las actuaciones.
De acuerdo a fuentes judiciales, la medida fue dispuesta en el marco de una causa por una presunta deuda en el pago del alquiler atribuida a Daniel Bellini, propietario del boliche.
La orden fue emitida por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil N°40, y según indicó la magistrada interviniente, el procedimiento responde a la “falta de pago de alquileres”, motivo por el cual se dispuso avanzar con el desalojo del predio.
El operativo generó fuerte expectativa en la zona debido a la relevancia del local bailable, considerado uno de los más emblemáticos del conurbano bonaerense.
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LA CASA DE UN PRÓCER
Pinar de Rocha abrió sus puertas por primera vez en 1969 con licencia de “confitería bailable” y “restaurante”. En sus 53 años de vida, siempre mantuvo la misma ubicación: una casona de Villa Sarmiento, partido de Morón, en el límite con Ramos Mejía. El primer dueño de la propiedad, rodeada por un gran parque regado de pinos, fue el doctor Dardo Rocha, gobernador de la provincia de Buenos Aires y fundador de ciudades como La Plata, Necochea, Pehuajó y Tres Arroyos. Pese a haber cambiado de dueño varias veces, el lugar siempre fue conocido por los vecinos como “la quinta de Rocha”.
Cuando finalmente devino en local comercial, sus nuevos propietarios decidieron mantener el apellido de su habitante más famoso y agregarle un detalle geográfico característico. Así llegaron, entonces, al nombre definitivo: Pinar de Rocha.
UN DUEÑO FEMICIDA
En noviembre de 2018, la Justicia le otorgó la libertad condicional a Daniel Bellini, el dueño de Pinar de Rocha que, en 2011, había sido condenado a 16 años de prisión por el femicidio de su pareja, la bailarina Morena Pearson.
En 2013, la Cámara de Casación bonaerense le había otorgado la prisión domiciliaria debido a su enfermedad, mal de Parkinson. Ahora, el “Rey de la noche” consiguió la condicional.
Bellini debía permanecer detenido hasta 2023 porque, además de la condena por matar a su mujer, tenía otra causa por falsificación de dólares por la que había recibido una pena de siete años de prisión.
Según el relato del empresario, la noche del asesinato, en 2008, habían discutido con Pearson y estaban por separarse. La bailarina regresó a su vivienda, frente al boliche, y Bellini la encontró en un charco de sangre, con un balazo en la cabeza.
Sin embargo, la hipótesis del suicido se fue cayendo tras conocerse los resultados de las pericias. Entre otras cosas, no había rastros de pólvora en las manos de la víctima, el arma no tenía huellas (se las habían borrado) y el celular de la mujer no tenía mensajes (los habían eliminado).
El testimonio de un exbailarín de la discoteca fue de gran relevancia para la causa, ya que el hombre mostró los últimos mensajes de texto que había recibido de la víctima: “Me separé porque Dani cree que estoy con vos y me quiere matar”.

