Lo que parecía un caso de abandono de una recién nacida en Ezpeleta terminó revelando una historia marcada por el miedo, el secreto y la desesperación. La protagonista fue una adolescente de 15 años que, sin ayuda de adultos ni atención médica, dio a luz sola en su casa tras seguir indicaciones que buscó en ChatGPT.
La secuencia comenzó a conocerse cuando una beba fue llevada de urgencia al Hospital Iriarte de Quilmes luego de haber sido presentada en la comisaría de Ezpeleta como una nena supuestamente encontrada en la calle. El aviso activó de inmediato el protocolo de emergencia y la recién nacida quedó internada en Neonatología para controles de rutina.
Sin embargo, con el paso de las horas, la explicación inicial empezó a perder consistencia. La investigación avanzó y permitió reconstruir un escenario muy distinto al que se había planteado en un primer momento.
De acuerdo con la reconstrucción del caso, la madre de la beba había ocultado su embarazo durante meses por temor a la reacción de su entorno. Cuando comenzaron las contracciones, se encerró en el baño de su vivienda y enfrentó sola el trabajo de parto. En ese momento, sin nadie a quien recurrir, utilizó ChatGPT como guía para atravesar el nacimiento.
La joven logró dar a luz sin complicaciones, pero el problema apareció después. Desbordada por la situación y sin saber cómo explicar lo ocurrido, recurrió a su novio, de 16 años, para intentar resolver de manera improvisada qué hacer con la beba.
Fue entonces cuando el adolescente montó una versión falsa para encubrir el episodio: llevó a la recién nacida hasta la estación de tren de Ezpeleta y simuló haberla encontrado abandonada. Con esa historia buscó instalar un relato que permitiera desligarlos de toda responsabilidad.
La maniobra duró poco. Horas más tarde, la adolescente decidió presentarse en el hospital y contar la verdad. Su testimonio permitió conocer el contexto de vulnerabilidad en el que atravesó el embarazo y el parto.
Tanto la joven como su hija permanecen fuera de peligro y continúan bajo seguimiento médico y acompañamiento profesional. El caso ahora es abordado por las autoridades competentes, que evalúan la situación familiar y las medidas de contención necesarias.

