La escena duró menos de un minuto, pero dejó una estela de terror que todavía sacude al barrio San Juan, en Mar del Plata. Un auto detenido frente a un comercio, una beba de apenas tres meses dormida en el asiento y una puerta que quedó sin traba. Fue todo lo que necesitó un ladrón para cometer uno de los delitos más angustiantes que se recuerden en la zona: llevarse un vehículo con una criatura adentro.
Ocurrió en la esquina de Belgrano y Olazábal, a plena luz del día. El padre había bajado a hacer una compra rápida. Creyó que serían segundos. Desde una cámara de seguridad se ve cómo, casi al mismo tiempo, aparece un hombre con gorra oscura. Camina despacio, mira hacia el interior del local, vuelve a mirar el auto. Calcula. Avanza. Abre la puerta. Se sube. Arranca. Y desaparece con la beba todavía en el asiento trasero.
Horror en Altos de San Lorenzo por un robo, una nena muerta y dos menores detenidos
Cuando el hombre salió del comercio, el mundo se le derrumbó. Donde había dejado su auto, ya no había nada. Donde había quedado su hija, solo quedaba el vacío. Los gritos desesperados rompieron la tranquilidad de la cuadra y en segundos la Policía recibió el alerta que puso en marcha un operativo contrarreloj.
Patrulleros, motos y móviles recorrieron el barrio como en una cacería urbana. Cada esquina era una posibilidad. Cada llamado, una esperanza. La prioridad era una sola: encontrar a la nena.
Quince cuadras más adelante, la tensión encontró alivio. El Ford Focus estaba detenido y adentro, intacta, estaba la beba. No lloraba. No tenía golpes. No había sido lastimada. Los efectivos la tomaron en brazos y, casi de inmediato, la devolvieron a su padre, que rompió en llanto al verla sana y salva.
Mientras el alivio recorría a la familia y a los vecinos, la bronca empezó a instalarse. Peritos de la Policía Científica trabajaron en el vehículo en busca de huellas y rastros que permitan identificar al autor de un robo que cruzó todos los límites: no solo se llevó un auto, se llevó el miedo más profundo de cualquier padre.
Ahora la investigación avanza para dar con el responsable aunque todavía no pudo ser localizado.

