La Secretaría de Seguridad de Chivilcoy logró desarticular una compleja organización criminal dedicada a la sustracción de infraestructura de comunicaciones, más comúnmente denominada como robo de cables. El operativo permitió localizar una base operativa en un galpón de la calle Mathus de esa ciudad bonaerense donde la banda acopiaba material robado en la región.
Durante el allanamiento las autoridades secuestraron dos camionetas Mercedes Benz Sprinter blancas que contaban con una modificación mecánica poco frecuente. Estos vehículos poseían motores de arrastre instalados en sus cajas para enrollar cientos de metros de cableado subterráneo en pocos minutos. La tecnología incautada y las herramientas industriales halladas superan una valuación de 100 millones de pesos.
Sofisticación técnica
Los delincuentes operaban con una fachada de profesionalismo técnico para evitar sospechas por parte de los vecinos y las autoridades. Utilizaban uniformes idénticos a los de la empresa telefónica Movistar junto con conos y vallas de señalización vial. Esta simulación de tareas de mantenimiento permitió que la banda realizara saqueos en plena vía pública, a plena luz del día, sin enfrentar resistencia en un primer momento.
“Los integrantes de la banda simulaban ser operarios de telefonía para trabajar en todos los horarios sin despertar sospechas”, indicaron fuentes vinculadas a la investigación.
La investigación comenzó cuando el Centro de Monitoreo municipal detectó movimientos extraños que resultaron ser falsos operarios trabajando en la zona sur de la ciudad. El impacto delictivo resultó crítico ya que los cortes dañaron el sistema de comunicaciones del Centro de Emergencias 911 y afectaron a dependencias policiales como la Comisaría de la Mujer y la Subcomisaría Garelli.
Nexos policiales
El despliegue de las fuerzas locales culminó con la detención de cinco personas tras una intensa persecución y diversos allanamientos simultáneos. Entre los aprehendidos se encuentra un oficial de policía en actividad que prestaba servicios en el Grupo de Apoyo Departamental de Escobar. Al momento de su captura este efectivo portaba su arma reglamentaria calibre 9 milímetros.
También fue interceptado un ex integrante de la fuerza que había sido cesanteado previamente. Los demás sospechosos provienen de distintas localidades del Gran Buenos Aires como Pablo Podestá y San Martín.
La justicia caratuló la causa como robo agravado en poblado y en banda bajo la órbita de la Fiscalía de turno del Departamento Judicial Mercedes. Actualmente las autoridades investigan posibles vínculos locales que habrían facilitado la logística necesaria para el alquiler del búnker y los movimientos internos en Chivilcoy.
Los elementos secuestrados incluyen más de mil metros de cable multipar y uniformes apócrifos que servían para engañar a la comunidad. Ante esta problemática los referentes del municipio y la empresa EDEN coordinaron acciones preventivas para evitar ataques a la infraestructura eléctrica y proteger el abastecimiento energético de la zona.

