La conmoción crece en el barrio Altos de Bahía luego de que una familia denunciara un brutal ataque contra “Chimenea”, una perra rescatada que desapareció durante la madrugada del domingo y fue encontrada días después con gravísimas lesiones, golpes y signos de haber sufrido una violenta agresión.
El animal vive desde hace cinco años con una familia ubicada detrás del Shopping y, según relataron sus dueños, siempre se caracterizó por ser dócil y tranquila. La desaparición ocurrió cerca de la 1.10 de la madrugada del domingo, cuando la perra estaba en la puerta de la vivienda ubicada sobre calle Herminia Abat, entre Charcas y Yapeyú.
En un primer momento, los vecinos creyeron que se trataba de un simple robo del animal. Sin embargo, con el correr de las horas comenzaron a aparecer elementos que encendieron las alarmas. A media cuadra de la casa encontraron el collar de “Chimenea” perfectamente retirado, mientras que cámaras de seguridad habrían registrado que la perra fue subida a un auto.

El hallazgo se produjo días después en la zona de Ramón y Cajal y Sívori, a unas siete cuadras de la vivienda. Según reconstruyó el medio local La Brújula 24 a partir del testimonio de Martina, dueña de la perra, el estado del animal era desesperante: presentaba severas lesiones en ambos ojos, heridas en la cabeza, infección avanzada y un cuadro de deshidratación.
La mujer contó al portal bahiense que “Chimenea” perdió la visión y debió ser trasladada de urgencia a una veterinaria, donde permanece internada con asistencia permanente, antibióticos y tratamiento intensivo. Incluso, debieron intervenirla quirúrgicamente debido al daño sufrido en las órbitas oculares.

Ahora, familiares y vecinos trabajan en el relevamiento de cámaras particulares para intentar identificar al vehículo y reconstruir qué ocurrió durante las horas en las que el animal permaneció desaparecido.
Por el momento no se pudo determinar con precisión cómo fueron provocadas las heridas. La familia indicó que los veterinarios analizan distintas hipótesis, entre ellas la utilización de algún elemento cortante o sustancias químicas.
La denuncia ya fue radicada en Fiscalía y el caso generó una fuerte repercusión entre los vecinos del sector. A partir de la difusión de lo ocurrido, comenzaron a aparecer otros relatos sobre episodios de maltrato animal registrados en la zona durante los últimos años, algunos de los cuales nunca fueron denunciados formalmente.
Mientras avanza la búsqueda de imágenes y posibles testigos, la principal preocupación de la familia pasa por identificar a los responsables del ataque y evitar que un hecho de estas características vuelva a repetirse en el barrio.

