Luego del anuncio del presidente Alberto Fernández sobre un entendimiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para cerrar definitivamente el acuerdo de reestructuración de la deuda, comienzan a conocerse los primeros lineamientos para poder cumplir con las demandas del organismo internacional.
Como explicó este medio, el acuerdo incluye metas para reducir el déficit fiscal de manera gradual para convertirlo en “déficit cero” en 2025. Además, el ministro de Economía Martín Guzmán reveló que una de las condiciones del FMI es realizar evaluaciones trimestrales para habilitar fondos de emergencia.
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Aunque el detalle del acuerdo con el Fondo aún debe girarse al Congreso, donde lo esperan los legisladores de la oposición para realizar una revisión a fondo antes de dar luz verde a la firma, funcionarios de primera línea del Gobierno Nacional ya detallaron cómo prevén mejorar el ejercicio fiscal.
En ese sentido, el ministro de Producción Matías Kulfas señaló que el gobierno de Alberto Fernández “no tiene ninguna estrategia de ajuste de gastos”, por lo que no se espera reducir el déficit a partir de un ajuste, como se pronosticaba desde algunos sectores.
“No estamos hablando de recorte de gastos. Eso en general genera que la economía se ahogue, y necesitamos que la economía siga creciendo para absorber más gente en el mercado laboral y reemplazar los planes sociales por empleo”, detalló en una entrevista con A24.
Y explicó a grandes razgos cuál es el plan que tienen Alberto Fernández y Martín Guzmán en mente para cumplir con las consignas del acuerdo: “Si crecemos, crecen los ingresos del Estado. Si crecen más rápido que los gastos, eso hace que se reduzca el déficit. Esto es lo que estamos trabajando, la idea que subyace en este acuerdo que fue anunciado”.
Aunque todavía no se conocen los balances del último trimestre del año, se estima que durante el 2021 la economía creció entre un 10 y un 15% respecto a 2019, último año pre-pandemia. El objetivo del Gobierno es sostener el crecimiento para engrosar las finas reservas del Banco Central y acomodar las variables macroeconómicas. El acuerdo con el FMI ayudaría con ese objetivo.
Tarifas y subsidios a la energía: La discusión que se viene
Algo que omitieron tanto Alberto Fernández como el ministro Guzmán, y que luego reveló el FMI en un comunicado de entendimiento, que ayudó a calmar los mercados y a levantar las acciones de las empresas argentinas, es que una de las exigencias es revisar la política de subsidios energéticos.
El subsidio a las tarifas de luz y gas es un tema caliente puertas adentro de la coalición de Gobierno. A principios del año pasado el ministro Martín Guzmán mantuvo una fuerte disputa con el subsecretario de Energia, Federico Basualdo, por el aumento de las tarifas.
Una política troncal del kirchnerismo, que fue motivo de sendas disputas políticas durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y Néstor Kirchner, es el subsidio al consumo de energía eléctrica y gas para que sean accesibles a los sectores medios y bajos, especialmente en medio de las crisis económicas.
El aumento del 9% a principios de este año le costó caro a Guzmán, que desnudó los cortocircuitos con el “ala dura” kirchnerista y un desacople en la política energética del Frente de Todos. Para 2022 se espera que los aumentos giren en torno al 17% y el 20%, aún por debajo de la inflación.
Hoy, tanto Martín Guzmán como Matías Kulfas revelaron que trabajan en un esquema de segmentación de tarifas para reducir los subsidios: quienes estén entre los deciles más altos de ingresos pagarán un porcentaje mayor por los servicios que los deciles más bajos.
“Hoy tenemos un esquema de subsidios que beneficia a todos los hogares, pese a que algunos que no necesitan el subsidio, lo están recibiendo. Se puede avanzar en esta segmentación, es una manera virtuosa. Hogares que no lo requieren al subsidio van a pagar una tarifa completa y así se va a achicar el gasto”, aseguró Kulfas en A24.
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