Un video de archivo de Julio Iglesias volvió a viralizarse en las últimas horas y generó una fuerte reacción en redes sociales. Se trata de una entrevista emitida en 2005 en el programa de Susana Giménez, donde el cantante español mantiene una actitud insistente y reiterada para besar a la conductora durante la presentación en vivo, en una escena que hoy es leída como incómoda y problemática.
Las imágenes corresponden a una de las visitas del músico al histórico ciclo televisivo argentino, en una época en la que este tipo de comportamientos solían ser naturalizados en la televisión abierta. Sin embargo, el recorte comenzó a circular nuevamente tras conocerse la denuncia judicial contra Iglesias presentada por dos ex empleadas, lo que llevó a muchos usuarios a reinterpretar la escena desde una perspectiva actual.
Un archivo televisivo que hoy se resignifica
En el video, Julio Iglesias toma el rostro de Susana Giménez e intenta besarla en la boca en más de una oportunidad. La conductora esquiva los gestos y apela al humor para atravesar la situación, mientras verbaliza —también en tono de broma—: “Yo ya sabía que me ibas a besar”. Aun así, la incomodidad resulta visible y se intensifica a medida que el intercambio avanza.
Ya sentados en el sillón, el cantante vuelve a insistir con acercamientos físicos y comentarios que hoy generan rechazo entre quienes revisan el material. La escena, registrada hace casi dos décadas, fue compartida masivamente en redes sociales con mensajes críticos que señalan la falta de consentimiento y el desbalance de poder en un contexto televisivo en vivo.
Por qué el video vuelve a circular ahora
La reaparición del archivo coincide con la difusión de una investigación periodística internacional que derivó en una denuncia judicial contra Julio Iglesias por abuso sexual, trata de personas y maltrato laboral. Si bien el video no forma parte de la causa ni constituye una prueba judicial, su circulación se explica por el nuevo marco social y cultural desde el cual se observan este tipo de conductas.
Especialistas y usuarios remarcan que situaciones que durante años fueron presentadas como gestos de galantería o humor hoy son revisadas críticamente, especialmente cuando emergen denuncias que describen patrones de comportamiento reiterados.
Un cambio de época y de mirada
El debate que se abrió en torno al video no apunta a juzgar retrospectivamente con criterios actuales, sino a visibilizar cómo determinados comportamientos fueron naturalizados durante décadas en los medios. En ese sentido, el material funciona como un documento de época que permite pensar los cambios en torno al consentimiento, el poder y la violencia simbólica.
Mientras la denuncia contra el cantante sigue su curso en la Justicia española, el video continúa circulando como parte de una discusión más amplia sobre cómo se leen hoy archivos del pasado a la luz de nuevas agendas sociales y de género.

