Julio Iglesias fue denunciado ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional de España por abuso sexual, trata de personas, maltrato psicológico y la imposición de condiciones laborales abusivas por dos ex empleadas domésticas que trabajaron en sus residencias de República Dominicana y Bahamas. La denuncia fue presentada el pasado 5 de enero con el respaldo de la organización internacional Women’s Link Worldwide y se conoció públicamente este martes tras una investigación de tres años realizada por eldiario.es y Univisión Noticias. Aunque los hechos denunciados habrían ocurrido en el Caribe durante 2021, la nacionalidad española del cantante habilita la intervención de la justicia de ese país.
Los delitos que se investigan
Según consta en la presentación judicial, los hechos denunciados habrían tenido lugar entre enero y octubre de 2021, cuando las mujeres trabajaban en las residencias que el artista posee en el Caribe. La acusación sostiene que las víctimas se desempeñaron en un contexto de control, acoso y terror, y que fueron sometidas a situaciones de violencia física, psicológica y sexual.
Los delitos que se le imputan podrían encuadrarse en la figura de trata de seres humanos con fines de trabajo forzado y servidumbre, además de delitos contra la libertad y la integridad sexual, como acoso y agresión sexual. También se mencionan lesiones y violaciones a los derechos laborales, vinculadas a la imposición de condiciones de trabajo abusivas. La denuncia alcanza además a varias encargadas de las residencias, acusadas de haber actuado como colaboradoras del cantante.
Natalia Chentaroli, periodista y editora en eldiaro.es detalló en declaraciones radiales que las denunciantes fueron sometidas a pruebas de análisis ginecológicos y de enfermedades de transmisión sexual, una vez que ya se encontraban trabajando en la mansión de Julio Iglesias.
Testimonios y protección de identidad
Las identidades de las denunciantes se encuentran protegidas por disposición judicial debido a su situación de “especial vulnerabilidad socioeconómica”. Según explicaron sus abogadas, las mujeres temen por su integridad, su seguridad y su estabilidad emocional si sus nombres reales se hacen públicos. Por ese motivo, en los medios fueron identificadas con los nombres ficticios de Rebeca y Laura.
Ambas mujeres relataron que el acoso y el maltrato comenzaron incluso antes de ser contratadas formalmente y se extendieron durante todo el período laboral. “Entramos a esa casa a trabajar dignamente y no merecíamos todo el maltrato físico, psicológico y sexual”, expresó una de ellas. Las denunciantes señalaron que su objetivo es obtener justicia no solo para ellas, sino también para otras mujeres que habrían trabajado en las residencias del artista.
La investigación periodística
La causa tomó estado público este martes 13 de enero a partir de una publicación conjunta de eldiario.es y Univisión Noticias, que indicaron haber reunido testimonios y pruebas documentales durante tres años. Los medios afirmaron que intentaron contactar en reiteradas ocasiones a Julio Iglesias para conocer su versión de los hechos, pero no obtuvieron respuesta.
Tampoco respondieron las consultas una de las encargadas señaladas en la denuncia. Otra de ellas, según consignaron los investigadores, se limitó a decir que no tenía “nada que declarar frente a esas acusaciones”.
Además, Women’s Link Worldwide solicitó a la Justicia que se evite cualquier tipo de contacto entre el acusado y las denunciantes, así como con sus familiares y allegados, ante el temor de represalias o intentos de intimidación.

