Viene siendo un mercado de pases con poco movimiento en la vida de Estudiantes de La Plata, con el cimbronazo de la salida de Mikel Amondarain al Bologna, siendo un impacto importante desde lo futbolístico y lo económico, pero luego sin avances significativos en materia de refuerzos.
Uno de los aspectos que más inquieta al entrenador Alexander Medina tiene que ver con la cantidad de herramientas que cuenta en su plantel, principalmente en el frente de ataque, donde puede armar un equipo solamente con delanteros, ya que tiene 11 hombres, a la espera de sumar a Joaquín Correa.
Esto es un dolor de cabeza para poder trabajar en el día a día del Mariano Mangano, más allá de la administración de la riqueza, sino también porque con 30 profesionales, que casi la mitad sean atacantes es un problema para el director técnico, que decidió bajar a varios juveniles que ocupan ese puesto a Reserva, como el caso de Franco Domínguez Ávila.

Frente a Independiente en el debut iniciaron Tiago Palacios, Guido Carrillo y Joaquín Tobio Burgos, y en el complemento ingresaron Fabricio Pérez, Brian Aguirre, Edwuin Cetré y Lucas Alario, quedando Facundo Farías y Adolfo Gaich en el banco de relevos.
Mucho recambio y pocas oportunidades
Contra el Rojo hubo nueve atacantes afectados, quedando afuera de la consideración Alexis Manyoma y Mauro Méndez, que según el Cacique no podían jugar por la inhibición, aunque solo el atacante con pasado en Banfield estaba afectado por la sanción. Lo cierto es que el Departamento de Fútbol deberá trabajar para depurar el puesto, buscando incrementar las variantes en el centro del campo, donde el deté cuenta con pocas herramientas.


