Gimnasia y Estudiantes terminan el 2015 con la satisfacción de un año que en el balance resulta positivo, pero con el mal sabor de que ninguno de los dos cumplió con el objetivo que se había trazado una vez que el torneo comenzó.
Claro, tanto Pinchas como Triperos se habían puesto como meta la clasificación a una copa internacional, y si bien en el caso del elenco Albirrojo eso finalmente terminó sucediendo, fue a la Sudamericana cuando el principal deseo estaba en la Libertadores.
No obstante el árbol no le debe tapar el bosque a ninguno de los dos equipos, y sabiendo que hicieron más cosas buenas que malas, buscarán fortalecerse de cara al próximo año para un torneo que será muy distinto al que se fue.
La irregularidad fue el gran enemigo de ambos a la hora de pensar en la pelea grande, sobre todo en el caso de Gimnasia, que pasó de una gran racha de partidos sin ganar, a una más grande sin perder a, otra vez, pasar varios encuentros sin conocer la victoria.
Los números marcan que Estudiantes fue el que terminó mejor, ubicándose en la 7° colocación con 51, mientras que Gimnasia finalizó 12° con 44 sobre un total de 30 equipos, pero lo cierto es que ambos fallaron cuando debieron ganar para meterse en la conversación.
Así, estuvieron condenados a terminar con una buena campaña pero hasta ahí, navegando por momentos en un mar de incertidumbres, en la búsqueda de cada uno por encontrarse con lo que pretendían Gabriel Milito por un lado y Pedro Troglio por el otro.
El Pincha se lleva el consuelo de haberse podido meter en la Sudamericana, pero no existe un hincha Albirrojo que no admita que, en la previa, el objetivo era meterse en ese torneo que tantas alegrías le dio en su historia como lo es la Libertadores.
El Lobo, en tanto, se queda con la espina clavada de haber quedado a la puerta de poder hacer lo mismo, más aun teniendo en cuenta que sus chances se esfumaron en buena medida más por culpa de polémicos fallos arbitrales que por mérito de quien lo venció en la Liguilla.
Los dos terminan el año con cosas para mejorar y otras tantas para repetir, pero saben bien que, a la hora de los balances, es mucho más lo positivo, y eso se ve cuando al mirar la tabla en un torneo con tantos equipos, ven más equipos hacia abajo que los que observan hacia arriba.


