Tras la paliza de Estudiantes a Central, tras un 3 a 0 contundente, que no dejó dudas y que no le permitió al Canalla tomarse revancha del Pasillogate, se conoció una noticia que llamó la atención porque marca el impacto y el efecto que tuvo aquella situación que se dio en el Gigante el año pasado. ¿Cuál fue? Que ya en la previa de este cruce por Copa Argentina, el presidente del club rosarino, Gonzalo Belloso, les prohibió a sus jugadores cambiar la camiseta con los del Pincha tras el encuentro, por el resentimiento que le generó aquel Espaldazo. La situación, que Cielosports.com publicó, fue confirmada incluso por uno de los capitanes del Pincha, José Sosa.
“Tengo entendido eso, que no los dejaron cambiarnos la camiseta, porque hubo algunos que quisieron hacerlo. Pero tenemos que tratar de bajar un poco esta rivalidad que se generó de una manera impensada e innecesaria. Las cosas se tienen que resolver en la cancha con lealtad y seriedad. Lo que pasó quedó atrás…”, reveló el experimentado volante en diálogo con Radio Provincia. Y en definitiva, terminó por confirmar una orden que, sin dudas, llamó la atención, porque no es habitual que suceda en el fútbol argentino en particular y en el mundo del fútbol en general.
Lo que pone en evidencia esta situación es la pica que efectivamente quedó de aquel partido del Pasillogate no es sólo referente a los hinchas sino también a la dirigencia, que quedó muy afectada por un caso que fue claramente irregular. Porque terminó aceptando y festejando un título que no se había puesto en juego y que terminó siendo una consagración vía escritorio, porque en definitiva así fue entregado el trofeo.
La postura tomó por sorpresa a los futbolistas del León y que no hace más que ponerle más leña al fuego a una relación tensa entre las instituciones. Por supuesto, no tanto del lado del Pincha, que hizo lo que hizo por convicción y luego salió campeón, sino, más que nada, del lado del Canalla, que quedó con la herida abierta y no da tregua.

