El partido entre Estudiantes y Central por Copa Argentina tenía una carga especial por lo ocurrido en el Clausura 2025 en el Gigante de Arroyito. Sin embargo, durante los noventa minutos, más allá de alguna entrada fuerte, los 22 futbolistas en cancha se mantuvieron al margen y mostraron respeto en todo momento.
Todo parecía que quedaba en algunos silbidos y cánticos de los hinchas pincharratas hacia Ángel Di María y Claudio Tapia, pero sobre el final se desprendió un nuevo capítulo en la novela. Si bien el Pincha demostró que su enojo en 2025 fue en disconformidad con AFA y no contra Central o sus futbolistas, en el Canalla no lo tomaron así.
Tras el silbatazo final y la contundente goleada del Pincha, algunos chicos del plantel que conduce Medina intentaron intercambiar camisetas con los futbolistas que conduce Jorge Almirón. Sin embargo, se encontraron con que desde el club, por pedido de su presidente Gonzalo Belloso, los jugadores canallas tenían prohibido intercambiar camisetas con Estudiantes. De no creer.
Una postura que tomó por sorpresa a los futbolistas del León y que no hace más que ponerle más leña al fuego a una relación tensa entre las instituciones. Por supuesto, no tanto del lado del Pincha, que hizo lo que hizo por convicción y luego salió campeón, sino, más que nada, del lado del Canalla, que quedó con la herida abierta y no da tregua.


