Racing cerró de manera prematura un semestre para el olvido, de los peores del último tiempo. El equipo de Gustavo Costas, que parecía repuntar con aquel gran triunfo sobre Estudiantes en UNO por los octavos de final del Torneo Apertura, protagonizó un verdadero papelón. Igualó 2 a 2 con Caracas de Venezuela y se quedó afuera de la Copa Sudamericana cuando aún resta una fecha más para la culminación de la fase de grupos.
En una noche difícil de explicar, la Academia comenzó con el pie izquierdo por un gol en contra de su propia valla de Gabriel Rojas, uno de sus mejores jugadores, apenas iniciado el cotejo; y completó con un tremendo blooper del arquero Matías Tagliamonte, que le dejó la pelota servida a Irving Gudiño a los 29 del complemento para el resultado definitivo. Nada le salió a los de Costas, que tuvieron una clarísima con Adrián Martínez tras el 2-2, quien erró un gol que parecía hecho.

Así, la noche sin público en el Cilindro de Avellaneda por la sanción impuesta por Conmebol por aquel recibimiento ante Flamengo en la semifinal de la Copa Libertadores pasada, culminó con una eliminación insólita y un DT que bañó de incertidumbre su futuro inmediato dentro del club. Y es que, más allá de reconocer el flojísimo 2026 del grupo, Costas puso en duda su continuidad. “Ahora en caliente uno no puede tomar esas decisiones, lo tiene que analizar cuando se enfríe un poco”, remarcó muy golpeado.
Como consuelo o como castigo, depende de cómo se lo mire, Racing aún debe completar su participación en el certamen continental y jugar también los 16avos de final de la Copa Argentina, donde tendrá un complicado enfrentamiento con Defensa y Justicia. Habrá que ver si es o no con Gustavo Costas al frente de la Academia.


