El clásico de Avellaneda volvió a verse en cancha luego de once meses tras el descenso de Independiente, pero luego de ver el resultado el Rojo hubiera deseado que hubiera seguido sin disputarse.
La Academia barrió con su eterno rival y lo aplastó por 3 a 0, en un partido que nunca estuvo en discusión y que bien pudo haber culminado con una diferencia mayor si los de Reinaldo Merlo no hubieran levantado el pie del acelerador.
Antes del minuto, a los 46 segundos, llegó la primera situación clara del partido y Racing no perdonó. Pelotazo largo de Sebastián Saja, chilena espectacular de Gabriel Hauche, y golazo de la Academia para empezar con el pie derecho.
Sin embargo, eso no sería todo, ya que sobre los 35 el propio Saja fusiló a Diego Rodríguez para cambiar por gol un penal del golero del Rojo a Hauche, y cuatro minutos más tarde, Valentín Viola amplió aun más el marcador.
Ya en el descanso Racing ganaba por 3 a 0, y el segundo tiempo estuvo decididamente de más. Quizás para no tentar a la suerte y evitar algún posible incidente o desmán, el equipo de Mostaza aflojó y dejó correr el reloj, ante un Independiente que nada pudo hacer para ver materializada una horrible pesadilla.