Hay gestos que dicen mucho más que cualquier palabra. Y el que tuvo Mikel Amondarain con Estudiantes después de concretar su transferencia al Bologna FC de Italia es uno de ellos. El futbolista decidió ceder parte del porcentaje que le correspondía por la operación y el Club no dejó pasar la oportunidad de destacarlo en sus redes sociales.
“El Club agradece a Mikel Amondarain por su valioso gesto hacia la institución, al ceder parte del porcentaje que le correspondía en el marco de su transferencia al Bologna FC de Italia”, expresó Estudiantes, poniendo en valor una decisión que excede lo económico y que desnuda el sentido de pertenencia del defensor.
Amondarain se formó en Estudiantes, recorrió distintas etapas dentro de la institución y terminó consolidándose como futbolista profesional con la camiseta albirroja. En ese camino también fue parte de dos títulos, antes de dar el salto al fútbol europeo.

Ahora, en el momento más importante de su carrera y con su llegada al fútbol italiano como nuevo desafío, Mikel decidió tener un gesto con el club que lo acompañó desde sus primeros pasos. Una manera concreta de devolverle algo a Estudiantes y reconocer el lugar que tuvo la institución en su formación y crecimiento.
En tiempos en los que las transferencias suelen medirse únicamente en millones, porcentajes y números, la decisión de Amondarain permite poner el foco en otra cuestión: la pertenencia. Esa que se construye desde chico y que, incluso cuando llega la hora de cruzar el océano, puede seguir intacta.

