En el fútbol no hay dos situaciones iguales, aunque sí existen similitudes muy marcadas. Una de ellas es la que tuvieron en la última semana Independiente y Estudiantes.
Es que el Rojo debe visitar a Rosario Central en Arroyito en el inicio de los octavos de final del campeonato y su presidente, Néstor Grindetti, pidió un arbitraje justo.
“El cuerpo técnico y el plantel vienen trabajando muy bien y estamos ilusionados con pelear este campeonato hasta el final. Sabemos que vamos a enfrentar a un rival muy duro, en una cancha complicada. Ojalá el domingo podamos hablar de fútbol y no de decisiones polémicas”, dijo Grindetti en su cuenta de X, dejando en claro que ir a Gigante representa un riesgo más allá de lo deportivo.
La frase cayó muy mal en Rosario e hizo acordar al duelo con Estudiantes, que derivó en el pasillo – gate. En aquella oportunidad el presidente de Estudiantes se había quejado por los arbitrajes y tras aquel momento los partidos dejaron de ser lo escandalosos que eran y el equipo de Domínguez fue campeón eliminando, entre otros, a Rosario Central.
Recordemos que Verón se quejó abiertamente por los arbitrajes del fútbol argentino y tras el partido ante Central fue sancionado por el pasillo – gate. Previamente había dicho: “Hoy está pasando y estamos acostumbrados. No puede ser que estés pensando siempre en lo que va a pasar un partido de acuerdo al árbitro que te toque. Yo entiendo que hay buenos y malos arbitrajes, pero también hay una cuestión que sobrevuela generalmente los partidos. La gente lo primero que hace es ver quién nos toca como árbitro y quién nos toca como VAR, porque se decide ahí en definitiva”.

