Gimnasia cayó desde los penales ante los suplentes de Deportivo Riestra y se despidió prematuramente de la Copa Argentina, uno de los principales objetivo de todo el grupo. El equipo de Ariel Pereyra jugó un muy flojo encuentro, donde repitió errores en materia defensiva que nuevamente terminaron en su arco. Así, otra vez le convirtieron, algo que viene siendo moneda corriente en un 2026 en el que dejar su valla invicta ha sido una materia difícil de aprobar. De hecho, lo logró únicamente en el 34% de los partidos. Realmente poco.
Más allá del rendimiento de Nelson Insfrán, de flojo primer semestre en líneas generales, o de lo pudiera hacer en su momento Julián Kadijevic o Máximo Cabrera, quienes reemplazaron al Mono cuando no estuvo en la primera parte del año, al equipo le cuesta hacerse fuerte de mitad de cancha para atrás. Tal es así que recibió goles en 17 encuentros entre Torneo Apertura, Copa Argentina y lo que va del actual Torneo Clausura, de los 26 totales. Sólo en nueve de ellos se fue en cero.
Lo cierto es que de esos nueve, siete se dieron desde que asumió el Pata, primero como interino y luego confirmado como oficial. En el ciclo anterior, con Fernando Zaniratto al frente, el Lobo sólo selló su arco únicamente en el empate sin goles en el Clásico Platense de la fecha 5 del Torneo Apertura en el Bosque y en el triunfo 1-0 en la visita a Gimnasia de Mendoza, el próximo rival que llegará a 60 y 118 el sábado por la tarde.
Con el nuevo cuerpo técnico, el cual ha levantado y mucho la prestación del 11, lo logró en el 1-0 de local ante Estudiantes de Río Cuarto; en el 3-0 frente a Acassuso por Copa Argentina; en el 1-0 frente a Belgrano en Córdoba y en el 2-0 ante Argentinos Juniors en el Juan Carmelo Zerillo con el que cerró la fase regular. Luego llevó lo dicho a la visita a Vélez por Octavos, instancia en la que se impuso por 1-0, antes de la eliminación en Cuartos a manos de River. Ya en el actual Clausura, el Tripero lo hizo ante Millonario en el 1-0 y en el 2-0 frente a Barracas Central en condición de local.
Sin dudas se trata de una de las cuestiones a hacer foco por Pereyra y los suyos, quienes llevan jugados en este segundo semestre apenas seis encuentros entre torneo y copa, de los cuales sólo pudieron mantener su arco en cero en dos oportunidades. Ya eliminado del certamen nacional y con el objetivo del Clausura y la tabla anual como los únicos dos restantes, Gimnasia deberá volver a ser aquel que fue en los primeros encuentros del DT, en los que se caracterizaba por no tener que sacar del medio más allá del inicio del partido o del correspondiente complemento.


