Gimnasia viene atravesando días muy complejos. El Lobo cayó feo en el Clásico Platense ante Estudiantes, con una goleada por 4-0 que incluso podría haber sido peor y que generó cuestionamientos tanto para Ariel Pereyra como para varios protagonistas del plantel. Sin embargo, la cosa se profundizó tras el empate 1-1 con los suplentes de Deportivo Riestra y la consecuente eliminación por penales de la Copa Argentina, uno de los objetivos tachados.
En apenas 74 horas, todo el ciclo sumó dos durísimos golpes de los que deberá recuperarse cuanto antes. Y es que el Tripero no sólo se mostró muy lejos del rendimiento que venía exhibiendo en el presente Torneo Clausura, sino que tampoco encontró soluciones desde el banco. Allí el foco cayó en el entrenador, apuntado por los planteos tanto frente al Pincha como ante el Malevo, donde los suyos no mostraron reacción alguna.

Errores groseros en materia individual, con expulsiones insólitas incluidas; esquemas iniciales con más dudas que certezas y dos resultados totalmente ajenos a los deseados, crearon un cóctel nocivo para un Lobo que en cuestión de días deberá salir a la cancha en 60 y 118 para intentar dejar cuanto antes lo de los últimos dos encuentros. Enfrente estará Gimnasia de Mendoza, equipo que hasta el momento ha perdido todos los partidos jugados lejos de su provincia.
Dentro de ese contexto, el 11 del Pata deberá dar una muestra de carácter, algo que no logró ni en UNO ni en el estadio de Defensa y Justicia ante un rival que jugó con un equipo alternativo por estar peleando actualmente la permanencia. Dentro de ese escenario, hay muchas dudas para el cruce con los mendocinos, sobre todo en materia defensiva. En el arco podría mantenerse el colombiano Harlen Castillo en lugar de Nelson Insfrán, quien no viene teniendo un buen 2026.
En lo que respecta a la última línea, sin Alexis Steimbach ni Germán Conti, expulsados ante Estudiantes y de muy flojo presente ambos, las opciones parecerían ser Bautista Barros Schelotto y Juan Cruz Cortazzo. Éste último, sin poder asentarse del todo en Primera División pese a su buen partido días contra Barracas Central. En el medio, Mateo Seoane es otro que no termina de convencer y Augusto Max viene de una irresponsabilidad en Copa que se suma a las del lateral y la del ex Colón. Nacho Miramón tampoco viene de buenos partidos, pese a entender que se trata de un número puesto.

Mucho para trabajar, sobre todo desde lo mental pero también desde lo futbolístico, para el Pata y los suyos. Gimnasia deberá absorver el golpe cuanto antes y retomar el camino que venía transitando hasta el primer gran cachetazo sufrido dentro de un ciclo en el que los números siguen siendo muy positivos. Con dos objetivos aún en juego, la lucha en el Clausura y la tabla anual, el Lobo tendrá que responder en su cancha y ante su gente. La cita, el sábado desde las 16.


