Hay algo que parece acompañar a Eduardo Domínguez. Una especie de aura que vuelve a aparecer cuando los partidos se terminan y todo parece encaminado a una definición por penales. Esta vez ocurrió con Atlético Mineiro, que consiguió un agónico 2-2 ante Bragantino y se metió en los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
El equipo brasileño perdía 2-1 como local y, con ese resultado, la serie debía resolverse desde los doce pasos. Pero cuando ya se jugaba el tercer minuto de descuento, apareció Alexis Cuello para marcar el empate y desatar la locura. Atlético Mineiro evitó los penales y aseguró su lugar entre los ocho mejores del torneo. Cualquier parecido con el pasado es pura coincidencia.
La escena inevitablemente remite a su exitoso ciclo en Estudiantes. Los últimos dos títulos que conquistó el Pincha tuvieron también ese componente de golpe sobre el final. En la final de la Torneo Clausura 2025, Guido Carrillo marcó ante Vélez en el cierre para llevar el partido a los penales, donde Estudiantes terminaría consagrándose.
Y algo similar ocurrió en la final que se jugó una semana después de aquella consagración ante Platense. Cuando el partido entraba en su tramo decisivo, Lucas Alario apareció para marcar dos goles en el final y darle al Pincha otro título bajo la conducción de Domínguez.
Ahora, lejos de La Plata, el entrenador volvió a protagonizar una clasificación con ese sello. Atlético Mineiro está en cuartos de la Sudamericana y Domínguez vuelve a demostrar que, cuando parece que todo se termina, sus equipos todavía tienen una carta más para jugar. Su próximo rival saldrá del cruce entre Macará y Santos.

