El clima en el fútbol sudamericano está muy caliente. El club Flamengo emitió un duro comunicado luego de confirmarse la fractura del mediocampista Jorginho, lesión que, según el parte médico, se produjo en el partido ante Palmeiras por dos acciones que el club considera violentas y sin sanción adecuada.
Pero la bronca no quedó ahí. Desde el entorno del Mengao remarcaron que no se trata de un caso aislado: aseguran que ya es la sexta fractura de un jugador del plantel en menos de seis meses, lo que elevó el nivel de reclamo hacia el arbitraje del Brasileirão y la Copa Libertadores.
En el comunicado también se marca una fuerte contradicción estadística: Flamengo sostiene que es uno de los equipos con más minutos disputados del país, que ocupa el puesto 12 en faltas cometidas, pero al mismo tiempo es el club con más expulsiones en el torneo, con seis rojas en lo que va del campeonato.
El recuerdo del cruce con Estudiantes
En medio de esta nueva queja, en Brasil también volvieron a poner sobre la mesa lo ocurrido en el duelo ante Estudiantes por la Copa Libertadores, donde el club carioca ya había expresado su malestar por el juego físico del Pincha y el arbitraje del encuentro.
Aquella vez, desde el entorno del Mengao se habló de un partido “intenso” y con decisiones arbitrales discutidas, en un cruce que terminó con fuerte repercusión en medios brasileños y sudamericanos.

Ahora, con la lesión de Jorginho como nuevo detonante, Flamengo vuelve a instalar el tema del juego brusco y la protección arbitral, en una seguidilla de reclamos que mantiene en alerta a la organización de la competencia.
El mediocampista no podrá jugar el próximo compromiso por Copa Libertadores (hoy, ante Cusco) y su presencia también está en duda para el Brasileirão, lo que agrava aún más el mal momento deportivo del equipo.

