El ciclo de Abel Balbo finalizó el pasado viernes en Santa Fe, luego de una apática derrota frente a Unión, uno de los cuatro equipos que llegó a la sexta fecha sin haber podido ganar en 2023. Ayer el ahora ex entrenador de Estudiantes dijo presente en City Bell, y además de saludar a sus dirigidos, se reunió con la CD tratando de terminar de acordar su salida.
Desde el entorno del DT manifestaron que el arreglo entre las partes, del cual no trascendieron números exactos, contemplaba que el club le pague la mitad de lo que restaba de contrato, es decir, cinco de los diez meses de vínculo que tenían hasta diciembre. Sin embargo la dirigencia del Pincha le confirmó a CIELOSPORTS.COM que no hay ningún acuerdo cerrado.
La Comisión Directiva de Estudiantes desmintió que los números de su salida estén acordados y manifestaron que no pagarán cinco meses adicionales, aunque confirmaron que esa es la postura de uno de los representantes de Abel Balbo. Lo que sí se está hablando es la posibilidad de abonar un resarcimiento económico para los colaboradores del DT a modo de indemnización.
En caso de tener que aceptar la sorprendente postura del entrenador y sus agentes, el club debería pagarle un monto superior por dejar de ser el director técnico del primer equipo que el que le pagó hasta el momento, teniendo en cuenta que estuvo solo tres meses al frente del plantel: asumió el 5 de diciembre y fue cesanteado en la madrugada del 4 de marzo.
Si bien en ese tiempo solo dirigió siete partidos, con una idea de juego que nunca se vislumbró y con cambios constantes y muchas veces inentendibles, lo que más llamó del pobre juego de su equipo tuvo que ver con el tiempo que tuvo para trabajar: contó con una pretemporada fuera de la común por el Mundial, que se extendió por casi dos meses.
La de Abel Balbo y su representación se trata de una postura que, más allá de que está amparada en lo legal, resulta llamativa teniendo en cuenta lo que sucede habitualmente en este tipo de situaciones en el fútbol argentino, y más después de un ciclo breve y negativo como el suyo. Además agarró por sorpresa a la dirigencia.
Según tiene entendido este medio, el entrenador entendía la gravedad de la situación en el juego y en la tabla, y había manifestado que en caso de no ganarle a Unión daría un paso al costado. Sin embargo una vez finalizado el partido modificó su postura. Por eso el inconformismo que se generó dentro de la Comisión Directiva de Estudiantes.
Más allá de las idas y venidas entre las partes y de las versiones cruzadas entre los agentes del entrenador y la CD del club, el debut de Eduardo Domínguez no corre peligro: tienen dos semanas para negociar en las que el nuevo técnico puede dirigir sin problemas hasta que se resuelva legalmente la salida del cesanteado.