Faltan horas, nomás, para que Estudiantes enfrente a Corinthians por los cuartos de la Libertadores. Y justo antes de emprender el camino a la cancha, el Pincha tuvo una primera complicación extrafutbolística: se rompió el micro en el que iba a viajar el plantel. Por lo cual, los jugadores tuvieron que trasladarse al estadio en autos particulares.
La decisión se tomó rápidamente, para evitar demoras. Porque la llegada de otro micro de reemplazo hubiera generado una tardanza todavía mayor en la llegada del plantel a la cancha. Por eso, los jugadores empezaron a subirse a sus autos particulares. De hecho, algunos fueron de a grupos, como para no ir en más de 10 vehículos.
Como fuera, fue una llegada poco habitual para los partidos de Copa, en los que la gente siempre espera la llegada del micro sobre calle 1 o sobre la callecita interna que conduce al paseo de los Profesores, para saludar a los jugadores y hasta cantar con el micro al lado. Esta vez, la falta del bus descolocó a la gente y sólo los hinchas que estaban en la puerta de acceso al estacionamiento más privado de UNO se dieron cuenta de que eran los futbolistas quienes estaban ingresando.

