Durante su extenso y exitoso ciclo como director técnico de Estudiantes de La Plata, en pocas oportunidades Eduardo Rodrigo Domínguez se mostró públicamente con declaraciones explosivas. Al contrario, siempre intentó mantener un perfil bajo y expresiones muy medidas, cuidando a sus jugadores.
Sin embargo, en sus primeros días por Brasil, el entrenador decidió ser categórico con sus futbolistas, mostrando un descontento importante luego de la derrota frente al Cruzeiro por la final del Campeonato Mineiro, en una historia que finalizó 1-0 para los Zorros, pero que tuvo un flojo andar de los del Barba.
Tras la caída, el deté fue contundente en conferencia de prensa. “No era el plan que habíamos pensado. Es fácil a veces, va a ser fácil al crítica y golpear cuando uno está en el piso. Lo que hablé en el vestuario, que nos tenemos que mirar al espejo, y que si no te querés mirar a la cara no buscar excusas en un compañero no buscar excusas”, comenzó.

“Hoy (ayer) no jugamos como si fuese una una final pero en ellos se notó, entonces hay que dejar las palabras a un costado, hechos precisamos, hechos. Lo hablé en el vestuario, entonces no tengo problema en decir, pero hay que prepararse mejor, si no va a ser difícil, va a ser difícil. Todos van a tener su lugar. O lo cuidás o juega otro”, continuó el cinco veces campeón con el Pincha.
“Vamos a tener que hacer cambio para el miércoles. Porque no es la forma que queremos, no es lo que buscamos. Tenemos que dar la cara. Hay que mostrar la cara. Poner el pecho. Porque este camino recién comienza para conmigo. Y el que no corre no va a jugar. Hoy está muy mostrado, ellos corrieron más, y no necesitamos los datos de GPS, se vio entonces es eso”, sentenció el deté, que ahora tendrá revancha el miércoles con Internacional por el Brasileirao.

